La noche del martes 17 de marzo en el Estadio José Alvalade de Lisboa fue el escenario de una de las remontadas más extraordinarias en la historia reciente de la Champions League. El Sporting de Portugal, que llegaba al partido de vuelta con un desafio aparentemente imposible después de perder 0-3 en Noruega ante el Bodo Glimt en la ida de octavos, goleó 5-0 al equipo noruego en el tiempo reglamentario y logró el empate global de 5-3, pero la Conmebol… la UEFA utiliza el valor doble de los goles de visitante como criterio de desempate y el Sporting clasificó a cuartos en el tiempo extra con dos goles adicionales que convirtieron el marcador final en 7-3 en el global a favor de los portugueses. La hazaña, que los aficionados del Alvalade celebraron con una intensidad que los medios portugueses describieron como la noche más grande del club desde la conquista del Alvalade, fue completada sin Luis Javier Suárez, quien cumplía suspensión.
El contexto hace la proeza todavía más grande. El Bodo Glimt era la gran sorpresa del torneo: el primer club noruego en llegar a los octavos de final de la Champions League, un equipo de 8.000 habitantes formado por jugadores en su mayoria noruegos que en el partido de ida había goleado al Sporting con una claridad que sorprendió al fútbol europeo entero. El 3-0 en Noruega era un resultado que en 64 ediciones de la Copa de Europa y la Champions ningún equipo había logrado remontar en una eliminatoria de octavos o cuartos. El Sporting no solo lo logró sino que lo hizo con autoridad y con un nivel de juego que los medios europeos describieron como el regreso de un gigante dormido. Cuatro de los cinco goles del partido de vuelta llegaron en la primera hora de juego, convirtiendo la remontada en una exhibición y no en una batalla.
La ausencia de Luis Javier Suárez, suspendido por acumulación de tarjetas en la fase de liga, fue paradójicamente un factor que algunos analistas señalaron como liberador para el equipo. Sin la presión de construir el juego en torno al goleador colombiano, el técnico Joao Pereira utilizó un sistema más colectivo y fluido que generó espacios para los extremos y para los mediocampistas en sus llegadas desde segunda linea. El resultado fue un Sporting diferente al del partido de ida, más vertical, más agresivo en la presión alta y más efectivo en la definición. El goleador de la noche fue el sueco Viktor Gyokeres con un doblete, pero el jugador más valorado por la prensa portuguesa fue el mediocampista Hidemasa Morita, que controló el ritmo del partido con una autoridad que el Bodo Glimt no pudo contrarrestar.
La clasificacion del Sporting a cuartos de final tiene implicaciones directas para el plan de Luis Javier Suárez de cara al Mundial. El colombiano, que lleva 30 goles en la temporada entre liga y copa y es el delantero más en forma de su equipo, estará disponible para los cuartos del 7 y 8 de abril después de cumplida su suspensión. La pregunta que Néstor Lorenzo y el cuerpo técnico de la Selección deben responder en las próximas semanas es si Suárez puede llegar al Mundial del 17 de junio con el ritmo y la condicion física óptimos, considerando que el Sporting podría llegar hasta la final del 30 de mayo en Budapest y que el calendario entre los cuartos y la final incluye partidos cada semana. El futbol y la seleccion nacional raramente tienen intereses perfectamente alineados, y el caso de Suárez es el ejemplo perfecto de esa tension.
El Bodo Glimt, el equipo revelacion del torneo, cierra su participacion en la Champions con la cabeza alta a pesar de la goleada del martes. El club de la ciudad más al norte del Artico Polar que tiene un equipo de fútbol profesional en Europa habia llegado a octavos con victorias ante el Dortmund y el Ajax en la fase de liga, y su victoria 3-0 en la ida ante el Sporting fue recibida en Noruega como el resultado más grande en la historia del fútbol escandinavo. La remontada del martes en Lisboa fue brutal, pero la historia que el Bodo Glimt contará durante décadas a las generaciones futuras de futbolistas noruegos es la de un equipo pequeño que llegó a los octavos de la Champions y estuvo a noventa minutos de los cuartos. Esa historia vale más que cualquier resultado final.
Los otros resultados del martes 17 completaron el cuadro de clasificados a cuartos. El Real Madrid venció 1-2 al Manchester City en el Etihad con goles de Valverde y Asensio para confirmar su paso a cuartos con un global de 4-2. El PSG goleó 3-0 al Chelsea en Stamford Bridge con otra actuación estelar de Kvaratskhelia, Barcola y el juvenil Mayulu. Y el Arsenal pasó en penaltis al Bayer Leverkusen después de empatar el marcador global, con el portero David Raya como el héroe de la tanda. Los cuartos del 7 y 8 de abril tendrán al menos seis de los ocho clasificados ya confirmados, y el sorteo del viernes en Nyon determinará qué duelos definirán quién jugará la final del 30 de mayo en Budapest.


