La crisis estalló durante el pesaje oficial de La Velada del Año 6 cuando Samy Rivers y su equipo descubrieron que RoRo utilizaría un casco completamente diferente al del resto de competidoras: una protección con una barra frontal rígida y una pieza de plástico que cubría desde los pómulos hasta la barbilla, diseñada para proteger la nariz de la española después de que hace menos de un año fue sometida a una cirugía para corregir un tabique desviado tras varias fracturas nasales sufridas desde niña. El problema no era el casco en sí sino que Samy Rivers se enteró apenas horas antes del combate, cuando su equipo detectó la anomalía en la ceremonia de pesaje y explotó públicamente. La mexicana declaró que intentaron solucionarlo por privado pero que era bastante injusto, y durante varios minutos tensos la posibilidad de que el combate se cancelara fue real y concreta.
RoRo respondió entre lágrimas con una declaración que se hizo viral: declaró que llevaba cinco meses dejándose la piel entrenando y que no quería que si ganaba dijeran que fue por el casco, añadiendo que cualquier golpe fuerte en su nariz podría destrozarla para siempre porque no admite más cirugías. Finalmente la organización intervino y ambas llegaron a un acuerdo donde se acordó acolchar la protección rígida del casco de RoRo para garantizar condiciones más equilibradas, y el combate quedó confirmado horas antes de que comenzara La Velada. Una crisis que generó más contenido y más debate en redes sociales que varios de los combates mismos, y que convirtió la pelea entre Rivers y RoRo en la más comentada de la noche incluso antes de que sonara la primera campana.




