La paz también se armoniza desde la ancestralidad afrocolombiana

La Agencia para la Reincorporación y la Normalización avanzó en la implementación del Programa Especial de Armonización con Enfoque Diferencial Étnico y de Género para las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras (PEA), un instrumento construido y protocolizado mediante consulta previa para garantizar una reincorporación digna, concertada y respetuosa de la autonomía y los derechos colectivos de estas comunidades.

Este programa se desarrolló en el marco de los compromisos establecidos en el Capítulo Étnico del Acuerdo Final de Paz y reconoce que la construcción de paz también pasa por sanar el territorio, fortalecer el tejido comunitario y recuperar las prácticas ancestrales que sostienen la vida y la convivencia.

Como parte de su implementación, la ARN avanzó en el desarrollo de los Planes Comunitarios de Armonización (PCA) en territorios priorizados por la alta presencia de firmantes del Acuerdo, las necesidades de las autoridades étnico-territoriales y las afectaciones históricas derivadas del conflicto armado, con una inversión superior a $1.964 millones. A través de estas acciones, la reincorporación se fortaleció mediante obras comunitarias, espacios resignificados para el encuentro y procesos orientados a la espiritualidad, la memoria, la identidad cultural y el buen vivir de las comunidades.

En 2025, en Tumaco, Nariño, se avanzó en espacios vivenciales y ceremoniales para recuperar saberes curativos ancestrales, formar promotores comunitarios en medicina tradicional y fortalecer la protección ambiental desde prácticas comunitarias y espirituales.

Junto al Consejo Comunitario Mayor de la Comunidad Negra del Río Jiguamiandó, en Carmen del Darién, se desarrollaron convites comunitarios y se puso en funcionamiento una planta de transformación de residuos plásticos en materiales de construcción, promoviendo la sostenibilidad ambiental y fortalecimiento comunitario.

En Antioquia. las acciones permitieron recuperar el Camino Ancestral entre Vegáez y Vidrí, así como fortalecer la casa comunitaria de Vegáez, en articulación con el Consejo Comunitario Mayor de la Asociación Campesina Integral del Atrato (COCOMACIA). 

Sobre este proceso, John Freddy Perea Mosquera, firmante de paz y presidente de la Junta de Acción Comunal de Vegáez, aseguró que “armonizar es traer tranquilidad al territorio, compartir ideas y tener encuentros que por el conflicto armado no se podían hacer”. Además, destacó que “hoy aquí no se distingue quién es firmante y quién es comunidad, porque todos somos comunidad. Borramos ese estigma, esa barrera que nos dividía”, reflejando cómo estos procesos ayudaron a cerrar brechas históricas y fortalecer el tejido social en el territorio.

Actualmente, de las 10.997 personas en proceso de reincorporación activas en el país, el 19,84 % pertenece a comunidades étnicas, y de este total, el 5,53 % se autorreconoce como afrocolombiano. Estas cifras reflejan la importancia de consolidar una paz construida desde el reconocimiento, la justicia étnica y la no repetición.

Hoy, en el Día de la Afrocolombianidad, reconocemos la resistencia, la memoria y la sabiduría ancestral de las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, fundamentales para seguir escribiendo una paz territorial con dignidad.

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