Definitivamente, nunca se debe dejar de soñar, y Maikel Ortega es prueba de ello.
Desde muy pequeño descubrió su pasión por el fútbol gracias a un tío, quien lo motivó a
acercarse a este deporte. Con el paso de los años, ha mantenido firme su sueño y hoy
hace parte de la Selección Meta. Maikel conoció a través de las redes sociales una
convocatoria, decidió presentarse y logró superar la prueba, dando un paso importante
en su carrera deportiva. Su historia es una muestra de que la disciplina y la
perseverancia pueden abrir caminos. Por eso, invita a otros jóvenes a no abandonar sus
sueños y luchar por aquello que aman.


