Un nuevo estudio reveló que la misión DART (Double Asteroid Redirection Test) de la NASA no solo logró desviar ligeramente un asteroide, sino que también alteró su trayectoria alrededor del Sol, algo que los científicos consideran un avance clave para la defensa planetaria.
La nave espacial impactó en 2022 contra Dimorphos, una pequeña luna que orbita alrededor del asteroide Didymos, a una velocidad de unos 24.000 kilómetros por hora. El objetivo del experimento era comprobar si la humanidad podría desviar un asteroide peligroso en el futuro mediante la técnica del impactador cinético.
Tras analizar miles de observaciones realizadas con radares terrestres y mediciones astronómicas, los investigadores confirmaron que el choque no solo cambió la órbita de Dimorphos alrededor de Didymos, sino que también modificó levemente el movimiento de todo el sistema alrededor del Sol.
El cambio fue extremadamente pequeño: la velocidad de la órbita solar se redujo en unos 11,7 micrómetros por segundo y el recorrido completo alrededor del Sol se acortó aproximadamente 0,15 segundos. Aunque parece mínimo, los científicos señalan que incluso pequeñas variaciones pueden marcar una gran diferencia si se aplican con suficiente anticipación para evitar una colisión con la Tierra.
Los investigadores consideran que estos resultados respaldan la viabilidad de la técnica del impacto cinético para desviar asteroides potencialmente peligrosos. En los próximos años, la misión Hera de la Agencia Espacial Europea llegará al sistema Didymos-Dimorphos para estudiar con mayor detalle los efectos del impacto y mejorar los modelos de defensa planetaria.




