El candidato presidencial Iván Cepeda ha sido objeto de una campaña sistemática de desinformación en redes sociales desde que anunció su candidatura en agosto de 2025. El episodio más reciente ocurrió el 6 de mayo de 2026, cuando circuló una imagen falsa que afirmaba que había perdido 1,4 millones de seguidores en Instagram debido a una supuesta eliminación masiva de cuentas falsas.
Esta información fue desmentida con datos verificables. Según registros de plataformas de análisis, la cuenta de Cepeda no perdió seguidores, sino que, por el contrario, creció de manera sostenida en el último mes. Además, las imágenes difundidas presentaban señales claras de manipulación con inteligencia artificial, como errores visuales, inconsistencias en el diseño y datos imposibles.
Este caso no es aislado, sino parte de una estrategia más amplia que se ha desarrollado durante al menos nueve meses. Desde el inicio de su campaña, comenzaron a circular noticias falsas que lo vinculaban con narcotráfico o grupos armados ilegales. Estas narrativas buscan aprovechar el contexto del conflicto armado en Colombia para generar desconfianza hacia su candidatura, especialmente por tratarse de un político de izquierda.
También se han difundido montajes y contenidos manipulados, como imágenes que lo muestran con exguerrilleros fuera de contexto, o asociaciones falsas con figuras como Jesús Santrich. En muchos casos, se han utilizado recortes de fotografías o ediciones engañosas para crear la impresión de vínculos que no existen.
A partir de finales de 2025, la campaña de desinformación se volvió más sofisticada con el uso de inteligencia artificial. Se empezaron a difundir imágenes generadas digitalmente —por ejemplo, mostrando a Cepeda vestido de militar— y videos tipo deepfake donde aparentemente dice cosas que nunca afirmó. Estos contenidos son más difíciles de detectar a simple vista y han logrado una amplia circulación antes de ser desmentidos.
Otro componente importante ha sido la inversión en publicidad digital. Investigaciones periodísticas identificaron redes de cuentas que gastaron más de 800 millones de pesos en campañas en Facebook, promoviendo contenido negativo contra Cepeda y el gobierno de Gustavo Petro, mientras impulsaban mensajes favorables a otros candidatos.
Además, se han utilizado tácticas de suplantación de medios de comunicación. Se han creado imágenes falsas que imitan el formato de noticieros reconocidos para atribuirle a Cepeda frases o propuestas que nunca dijo, lo que aumenta la credibilidad de la desinformación y facilita su viralización.
El fenómeno ha alcanzado una magnitud considerable. Se han identificado decenas de mentiras verificadas sobre el candidato, superando la cantidad de desinformación dirigida a otros aspirantes presidenciales. Estas campañas se difunden principalmente en redes como X, Facebook, Instagram y WhatsApp, donde la información falsa circula rápidamente, especialmente en espacios privados difíciles de monitorear.
Finalmente, el texto señala que, en el contexto de las elecciones presidenciales cercanas, la desinformación se propaga mucho más rápido que su verificación. Mientras desmontar una mentira puede tomar horas o días, crear y viralizar contenido falso toma solo segundos, lo que representa un desafío importante para la transparencia del proceso electoral.




