Colombia amaneció este martes 3 de marzo contemplando uno de los fenómenos astronómicos más esperados del año: el eclipse total de Luna, popularmente conocido como Luna de Sangre. El satélite natural de la Tierra atravesó completamente la sombra proyectada por nuestro planeta y adquirió durante casi una hora una tonalidad rojiza y cobre que maravilló a los colombianos que se levantaron antes del amanecer para presenciar el evento. Se trató del eclipse lunar total más largo de 2026, con una duración total de 5 horas y 39 minutos entre el inicio penumbral y el final del fenómeno, con el momento de máxima totalidad calculado a las 11:33 UTC, equivalente a las 6:33 de la madrugada en el horario colombiano.
Las etapas del eclipse se desarrollaron puntualmente de acuerdo con las predicciones de la NASA y del Observatorio de la Universidad Nacional de Colombia. A las 3:44 de la madrugada comenzó la fase penumbral, cuando la Luna entró en la sombra externa de la Tierra y su brillo se redujo de manera casi imperceptible. A las 4:50 a.m. inició la fase parcial y fue posible observar claramente cómo la sombra terrestre comenzaba a cubrir el disco lunar desde el borde inferior izquierdo. El momento más espectacular para Colombia llegó entre las 5:57 y las 6:04 de la mañana, cuando la Luna se tiñó de rojo intenso y la fase de totalidad alcanzó su punto máximo justo antes de que el astro comenzara a acercarse al horizonte occidental.
La visibilidad del eclipse varió significativamente según la región del país. Los colombianos con mejor panorama fueron los ubicados en el occidente del territorio nacional, en departamentos como Chocó, Valle del Cauca, Nariño y la costa Caribe occidental, donde la Luna alcanzó mayor altura relativa en el momento de la totalidad, facilitando la observación y la fotografía del fenómeno. En Bogotá, el eclipse fue visible como un eclipse parcial profundo, ya que la Luna se ocultó en el horizonte occidental poco después de las 6:08 de la mañana, apenas minutos después de que la totalidad plena alcanzara su máxima expresión visual. Los bogotanos tuvieron una ventana de observación estrecha pero suficiente para ver la característica coloración rojiza.
Las redes sociales colombianas se llenaron de fotografías y videos capturados desde distintas ciudades del país. Los astrofotógrafos más experimentados, que llevaban semanas preparando sus equipos y eligiendo ubicaciones estratégicas, compartieron imágenes de gran resolución que mostraban a la Luna con su característico tono cobrizo rodeada por las primeras luces del amanecer andino. Desde la costa Caribe, fotógrafos de Santa Marta y Cartagena consiguieron capturas con el horizonte marino de fondo, imágenes que circularon viralmente durante las primeras horas de la mañana y que fueron retomadas por medios internacionales como muestra de la belleza con que el fenómeno se presentó desde el territorio colombiano.
El Planetario de Bogotá organizó una jornada especial de observación que convocó a cientos de personas desde la madrugada. Los telescopios del recinto, ubicado en el Parque de la Independencia de la capital, permitieron a los asistentes apreciar los detalles de la superficie lunar durante las distintas fases del eclipse, con la guía de astrónomos del Instituto de Ciencias del Espacio que explicaron en tiempo real los mecanismos físicos del fenómeno. El Parque Explora de Medellín también abrió sus puertas desde la madrugada y su transmisión en vivo acumuló más de 90.000 visualizaciones en YouTube durante las dos horas más intensas del evento.
Desde el punto de vista científico, los eclipses totales de Luna tienen una importancia que va más allá del espectáculo visual. Cada vez que ocurre un eclipse de este tipo, los astrónomos aprovechan para estudiar el comportamiento de la atmósfera terrestre analizando la coloración que adquiere la Luna, ya que el tono del rojo depende directamente de la cantidad de polvo y aerosoles presentes en la estratósfera. El Observatorio Astronómico Nacional de Colombia registró los datos del eclipse con sus equipos y los remitirá a la base de datos internacional de la NASA para contribuir al monitoreo continuo de la salud de la atmósfera terrestre, un indicador indirecto del nivel de actividad volcánica y de la contaminación industrial a escala global.
El fenómeno de este martes es parte de una serie de eventos astronómicos notables que enriquecen el primer trimestre de 2026 en Colombia. Después del desfile de seis planetas del pasado sábado 28 de febrero y de este eclipse total de Luna, el calendario astronómico del mes de marzo incluye el equinoccio de otoño el día 20, momento en que el Sol cruzará el ecuador celeste y los días y las noches tendrán exactamente la misma duración en todo el planeta. El Festival de Astronomía de Villa de Leyva, programado para el 20 de marzo, coincidirá con el equinoccio y promete ser una celebración doble: la del cielo y la de la ciencia que nos permite comprenderlo y disfrutarlo.

