La Liga de fútbol, un ‘elefante blanco’

Miguel Hernández

 Así es mi parecer ya que, en tiempos pasados sin tanta información ni ayudas estatales y gubernamentales, con gente que quería hacer algo por la juventud de Pasto y de Nariño, se hacía hasta lo imposible para organizar torneos en las pocas canchas de fútbol de nuestra capital y, claro que también había mecenas que se metían la mano al dril y la botella de agua era lo mínimo que se ayudaba al deporte de las multitudes.

Pero esos son cuentos y anécdotas que hoy se cuentan entre los amantes del fútbol, que se la pasaron de cancha en cancha viendo a partidos de fútbol en las pocas canchas que aún nos quedan para practicar este bonito deporte, el cual reúne a cualquier fanaticada sea grandes, viejos, chicos y jóvenes, viendo a los muchachos y muchachas corriendo detrás de un balón exhibiendo las mejores jugadas de la ciudad sorpresa de Colombia.

Hoy todo eso es historia, puro cuento, por culpa de unos dirigentes que fueron nombrados en un cargo político, se olvidaron de la materia prima debía surtir a nuestro amado Deportivo Pasto, siendo la primera cantera del fútbol colombiano como lo es nuestra Perla del Pacífico, hoy por hoy los tumaqueños no quieren ni asomarse al Pasto profesional porque no habido un acercamiento de las ligas de Pasto y de Nariño.

Es muy poco lo que se mueve deportivamente hablando en comparación a otras épocas cuando se jugaba fútbol de domingo a domingo en las canchas del barrio El Tejar, Lorenzo de Aldana, Mercedario, Miraflores, del barrio La Rosa, San Vicente, en la del ICA. Hasta las canchas de los corregimientos se transaban en tremendos encuentros futboleros, donde las señoras abrían sus toldas para para armar tremendas comilonas y degustar el plato típico de la región acompañados de una deliciosa La Cigarra.

Hoy el campeonato de los barrios surorientales aún persiste y la difusión es muy escasa, a pesar que la región creció desordenadamente aumentando los barrios en la hora de inscripción al campeonato. Todavía se recuerdan los desafíos que se formaban entre los barrios cercanos a las canchas de El Tejar, Lorenzo y Miraflores, donde el paseo era una obligación dominical con el acompañamiento de algunas emisoras que después de escuchar la música tradicional de nuestros campesinos con el conocidísimo Pacho Muñoz.

Ojalá que los dirigentes tengan en cuenta que para llegar a integrar las toldas del Deportivo Pasto sea necesario pasar por un campeonato municipal de los mejores equipos de Pasto y de la región sur colombiana. Todavía hay jóvenes que se muestran en algunos encuentros futboleros, pero nadie anota sus nombres como para tenerlos en cuenta y luego se pierden en sus quehaceres diarios y en el anonimato.

POR: MIGUEL HERNANDEZ

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