Cerca de 300.000 estudiantes se preparan para presentar las pruebas de acceso a la universidad en España bajo un nuevo escenario marcado por la irrupción de la inteligencia artificial. Las autoridades educativas han implementado protocolos especiales para evitar que herramientas tecnológicas sean utilizadas de manera indebida durante los exámenes. Entre las medidas destacan controles más estrictos, sistemas de supervisión reforzados y nuevas normas relacionadas con dispositivos electrónicos. El debate sobre el impacto de la inteligencia artificial en la educación se ha intensificado durante los últimos meses, obligando a instituciones académicas a replantear métodos de evaluación y estrategias para garantizar la integridad de los procesos educativos.




