La inteligencia artificial continúa apareciendo como uno de los principales factores de transformación económica a nivel mundial. Una nueva encuesta del Foro Económico Mundial muestra que una amplia mayoría de los economistas consultados espera que la adopción de estas tecnologías aumente durante el próximo año.
El 97 % de los economistas encuestados prevé un aumento en el uso de inteligencia artificial, mientras alrededor de siete de cada diez esperan que la tecnología genere importantes ganancias de productividad.
Sin embargo, el mismo análisis señala que existen dudas sobre el impacto de la IA en el mercado laboral. También preocupa el consumo de electricidad y agua asociado con los grandes centros de datos necesarios para desarrollar y operar determinados sistemas.
El debate internacional se centra ahora no solamente en las posibilidades de la inteligencia artificial, sino también en cómo garantizar que sus beneficios económicos se distribuyan ampliamente y que los costos tecnológicos, ambientales y sociales sean gestionados adecuadamente

