El nuevo reglamento de la Fórmula 1 en 2026 ha generado comparaciones con el videojuego Mario Kart debido al “efecto yo-yo” y el sistema de adelantamiento basado en energía eléctrica. Los críticos señalan que las carreras ahora parecen más arcade que competencia tradicional, con pilotos intercambiando posiciones constantemente gracias a los modos de despliegue de batería que funcionan como los power-ups del famoso juego de Nintendo.
El sistema permite que el piloto que va detrás active un boost eléctrico hasta 330 km/h mientras que el líder solo puede usarlo hasta 290 km/h, creando adelantamientos artificiales que recuerdan a los ataques con caparazones y champiñones de Mario Kart. Max Verstappen ha sido especialmente crítico, lamentando que la F1 se haya convertido en algo “terrible” por estas reglas que premian la gestión de batería sobre la habilidad pura de conducción. Sin embargo, defensores como George Russell argumentan que “ha sido bastante interesante, bastante divertido” y que incluso los fanáticos más puristas están empezando a aceptarlo, mientras que Lewis Hamilton destacó que las batallas rueda a rueda en China fueron “increíbles” gracias a estos nuevos sistemas que, aunque polémicos, han generado carreras más impredecibles y entretenidas.



