La experiencia única de los danzantes de Indomable Mujer Guerrera

El Carnaval de Negros y Blancos de Pasto 2026 no solo será recordado por la espectacularidad de sus carrozas, sino también por las experiencias intensas y memorables vividas por los danzantes que dieron vida a las creaciones artísticas que recorrieron las calles de la ciudad. Una de las experiencias más destacadas fue la vivida por los miembros del grupo Indomable: Mujer Guerrera, quienes acompañaron la carroza del mismo nombre, creada por el artista Óscar Fernando Ruano Luna.

La carroza Indomable, que se alzó con el primer lugar en el desfile, no solo destacó por su riqueza estética y simbolismo, sino también por la energía y emoción que transmitieron los danzantes que la acompañaron. El grupo, integrado por Cristhian Médicis, Eymi Villamarín, Daniela Estrada, Jeferson Molina y otros bailarines, ofreció una actuación llena de fuerza y pasión, llevando el mensaje de empoderamiento femenino a lo más profundo del corazón del público.

“Un honor”

Para Cristhian Médicis, la experiencia fue una de las más significativas de su carrera artística. “Fue un honor representar algo tan poderoso como Indomable: Mujer Guerrera. No solo estábamos danzando, estábamos contando una historia, la historia de todas las mujeres que luchan día a día por su espacio, por su voz. Cada paso, cada movimiento que dábamos, estaba lleno de ese mensaje de resistencia y valentía”, comentó Cristhian, visiblemente emocionado por el resultado final.

La danza, que fusionó movimientos tradicionales con una coreografía contemporánea, fue el vehículo perfecto para transmitir la esencia de la carroza. Según los propios danzantes, el trabajo conjunto con el artista Óscar Fernando Ruano Luna fue fundamental para lograr esa conexión emocional tan fuerte con el público. “Desde que vimos la carroza por primera vez, supimos que iba a ser algo grande. Y nos comprometimos a que nuestra danza estuviera a la altura de ese mensaje. El poder de la mujer se sentía en cada movimiento que hacíamos”, expresó Eymi Villamarín, otra de las participantes.

“Jamás lo olvidaré”

El desfile, que recorrió las principales avenidas de Pasto, se convirtió en un momento de catarsis tanto para los danzantes como para el público, quienes respondieron con vítores y aplausos a la interpretación cargada de simbolismo. La coreografía, que alternaba momentos de gran dinamismo con pausas de profunda reflexión, lograba que la multitud se conectara con el mensaje de la carroza, haciendo que cada gesto y cada paso tuvieran un impacto más allá de lo visual. Para los danzantes, el Carnaval de Negros y Blancos de Pasto fue mucho más que una simple actuación. Fue una experiencia transformadora. “Lo que vivimos el día del desfile es algo que jamás olvidaré. Estábamos todos tan emocionados, sabíamos que estábamos transmitiendo algo muy importante. Ver a la gente responder de manera tan cálida, aplaudiendo, vitoreando… nos dio una energía increíble. Es una de esas experiencias que marcan una carrera”, comentó Jeferson Molina, otro de los danzantes de Indomable.