La disputa entre la ultraderecha trumpista y las derechas tradicionales en América Latina tiene un nuevo escenario: Colombia

El artículo analiza la disputa política que se desarrolla en Colombia entre el presidente electo Abelardo de la Espriella y el expresidente Álvaro Uribe Vélez, una confrontación que va más allá de una diferencia personal y refleja un fenómeno que también se observa en otros países de América Latina: el enfrentamiento entre la nueva ultraderecha inspirada en Donald Trump y la derecha conservadora tradicional.

El escenario político colombiano

Según el artículo, Colombia está viviendo una reorganización de sus fuerzas políticas, donde actualmente existen tres grandes bloques:

  • La ultraderecha, liderada por el presidente electo Abelardo de la Espriella, cuyo objetivo es conseguir mayorías en el Congreso para facilitar la aprobación de sus reformas.
  • La derecha tradicional, encabezada por el expresidente Álvaro Uribe y representada principalmente por el partido Centro Democrático, que busca mantener el liderazgo histórico de la derecha colombiana.
  • La izquierda, liderada por el presidente Gustavo Petro y el Pacto Histórico, que continúa siendo una de las mayores fuerzas políticas del Congreso.

La primera muestra de este conflicto aparece en la elección de la Presidencia del Congreso. Uribe impulsa como candidato al senador Honorio Henríquez, mientras que De la Espriella y su futuro ministro del Interior, Rodrigo Lara, respaldan al senador Alfredo Deluque, del Partido de la U.

En esta disputa, el Pacto Histórico tiene un papel decisivo porque posee una de las bancadas más grandes del Congreso y sus votos pueden definir quién ocupará la presidencia del Legislativo.

¿Por qué Uribe y De la Espriella están enfrentados?

Aunque ambos pertenecen al sector de la derecha, el artículo sostiene que representan proyectos políticos diferentes.

La derecha tradicional

Uribe representa la derecha que gobernó Colombia desde 2002. Sus principales características son:

  • Defensa del libre mercado.
  • Promoción de la inversión privada.
  • Menor intervención del Estado en la economía.
  • Política de seguridad basada en la «mano dura» contra los grupos armados.

Sin embargo, el artículo recuerda que durante sus gobiernos ocurrieron numerosas violaciones a los derechos humanos, especialmente las ejecuciones extrajudiciales conocidas como «falsos positivos», documentadas por el Sistema Integral de Paz.

La nueva ultraderecha

En contraste, Abelardo de la Espriella pertenece a una corriente que el politólogo Cas Mudde identifica como parte de la ultraderecha contemporánea.

Aunque comparte con la derecha tradicional el apoyo al libre mercado, también presenta diferencias importantes:

  • Tiene un discurso mucho más confrontacional.
  • Cuestiona algunas instituciones democráticas.
  • Defiende un nacionalismo más radical.
  • Mantiene una fuerte cercanía política con Donald Trump y Estados Unidos.
  • Rechaza las políticas de diversidad e inclusión.
  • Critica a organismos internacionales como la ONU, de la cual incluso propuso retirar a Colombia.

El artículo señala además que esta corriente utiliza un discurso populista que divide la sociedad entre «el pueblo» y «una élite corrupta», presentando al líder político como el único representante legítimo de la voluntad popular.

Durante la campaña presidencial, De la Espriella utilizó precisamente esa narrativa al hablar de «los nunca», es decir, ciudadanos que nunca habían gobernado y que llegarían al poder para reemplazar a la clase política tradicional, donde también ubica a Uribe.

Una lucha por el liderazgo de la derecha

Más allá de las diferencias ideológicas, el conflicto también tiene un componente de poder.

Uribe considera que, aunque apoyará al nuevo gobierno, no está dispuesto a perder el liderazgo histórico de la derecha colombiana.

Por eso impulsa candidatos propios dentro del Congreso y busca mantener la influencia política del Centro Democrático.

De la Espriella, por su parte, intenta construir una nueva mayoría política que reduzca la dependencia de Uribe y permita consolidar su propio liderazgo.

El caso de Argentina

El artículo compara la situación colombiana con lo ocurrido en Argentina.

Inicialmente, Javier Milei necesitó el respaldo del expresidente Mauricio Macri y de Patricia Bullrich para ganar la segunda vuelta presidencial frente a Sergio Massa.

Después de la elección:

  • Integró miembros del partido PRO dentro de su gobierno.
  • Logró construir mayorías parlamentarias.
  • Impulsó importantes reformas económicas y laborales.

Posteriormente, en las elecciones legislativas de 2025, La Libertad Avanza fortaleció su presencia en el Congreso, disminuyendo la influencia del partido de Macri.

El artículo afirma que Donald Trump respaldó públicamente a Milei y que Estados Unidos condicionó parte de su apoyo financiero a determinadas políticas económicas impulsadas por el gobierno argentino.

También menciona que algunos analistas consideran que las reformas facilitaron la llegada de inversiones extranjeras, especialmente en sectores como el litio, además de flexibilizar regulaciones ambientales y el acceso de inversionistas extranjeros a tierras.

Como resultado, Macri enfrenta ahora el dilema de seguir apoyando a Milei o reconstruir una alternativa política propia.

El caso de Chile

Otro ejemplo presentado es el de Chile.

Según el artículo, José Antonio Kast ganó la presidencia tras derrotar a la candidata de izquierda Jeannette Jara.

Su victoria fue posible gracias a la unión de prácticamente todos los sectores de derecha.

El texto sostiene que Kast representa una ruptura con gobiernos anteriores, incluso con los de Sebastián Piñera, debido a que ha reivindicado públicamente aspectos del legado de Augusto Pinochet.

Como ejemplo, menciona que utilizó una banda presidencial similar a la empleada durante la dictadura militar.

El artículo también señala que Kast recibió respaldo político de Donald Trump, quien incluso afirmó públicamente haber contribuido a su victoria mediante su apoyo político.

La expansión de la ultraderecha en América Latina

Finalmente, el artículo explica que este fenómeno regional ha sido estudiado por diversos académicos.

La profesora Stéphanie Alenda, citada en el texto, sostiene que el crecimiento de la ultraderecha responde en parte a la incapacidad de muchos sistemas políticos para resolver problemas sociales como:

  • la inseguridad,
  • la migración,
  • el aumento del costo de vida,
  • y el descontento ciudadano con los partidos tradicionales.

En ese contexto, aparecen líderes que ofrecen soluciones basadas en el nacionalismo, el fortalecimiento del orden público y discursos identitarios, aunque, según el artículo, estas propuestas pueden entrar en tensión con principios democráticos y con la protección de los derechos de las minorías.

Conclusión

El artículo concluye que la confrontación entre Abelardo de la Espriella y Álvaro Uribe representa un proceso más amplio de transformación de la derecha latinoamericana. Mientras la derecha tradicional intenta conservar su influencia política, nuevas corrientes de ultraderecha, inspiradas en el liderazgo de Donald Trump, buscan reemplazar a esos sectores y construir proyectos políticos propios. Colombia se convertiría así en un nuevo escenario de una disputa que ya se ha manifestado en países como Argentina y Chile, donde las nuevas derechas han desafiado el liderazgo de los partidos conservadores tradicionales y han impulsado agendas políticas más radicales y cercanas al trumpismo.

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