La Champions League es la espina que Mourinho lleva clavada desde su primera etapa en el Madrid
En sus tres temporadas al frente del Real Madrid entre 2010 y 2013, José Mourinho llegó a semifinales de la Champions League las tres veces consecutivas pero nunca pudo dar el paso definitivo hacia la final. El golpe más doloroso llegó en la edición 2011-12 cuando el Madrid eliminó al Bayern de Múnich en cuartos de final y se plantó en semis ante el propio Bayern en la vuelta, pero la eliminatoria se decidió en una tanda de penales que los alemanes ganaron en el Allianz Arena. Ese Real Madrid era el mejor del mundo en liga, acababa de romper el récord histórico con 100 puntos, pero en el momento más importante del año el sueño europeo se esfumó de la peor manera posible, desde el punto de penalti.
Las otras dos eliminaciones en semis también dejaron cicatrices: en 2010-11 fue el Barcelona de Guardiola quien los frenó en una eliminatoria marcada por la polémica y la tensión máxima entre ambos clubes, y en 2012-13 fue el Borussia Dortmund de Klopp quien sorprendió al Madrid con un fútbol vertical y arrollador. Tres semifinales, cero finales. Esa cuenta pendiente es precisamente el motor más poderoso que trae Mourinho en su regreso al Bernabéu. El portugués es el único técnico de la historia en ganar la Champions, la Europa League y la Conference League, tiene dos copas de Europa en su palmarés con Porto en 2004 e Inter en 2010, pero la decimosexta del Real Madrid se le escapó cuando más cerca estuvo de conseguirla. Esta segunda oportunidad es su última gran misión en el club más ganador del mundo.




