Una grave tragedia natural golpeó el miércoles la zona fronteriza entre Nepal y el Tíbet, en China, después de que fuertes lluvias provocaran la crecida y el desbordamiento del río Bhote Koshi (Bhotekoshi). El aumento repentino del caudal ocasionó inundaciones, avalanchas y deslizamientos de tierra que afectaron varias localidades y dejaron un elevado número de víctimas, además de cientos de personas desaparecidas.
Según las autoridades de Nepal, la cifra de fallecidos aumentó a 289 personas. Las labores de búsqueda y rescate continúan en diferentes zonas afectadas, aunque las condiciones del terreno dificultan considerablemente el trabajo de los equipos de emergencia. El desastre destruyó o afectó comunidades cercanas al río y generó una situación de emergencia de gran magnitud.
En el lado chino de la frontera, las autoridades informaron que 558 personas permanecen desaparecidas, de las cuales 260 son ciudadanos extranjeros. Hasta el momento, China mantiene en tres personas la cifra de fallecidos en su territorio. Sin embargo, las autoridades advirtieron que estos números podrían cambiar, debido a que todavía se está realizando la identificación y verificación de las personas afectadas.
El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, explicó que las dificultades para acceder a las zonas afectadas han complicado la recopilación de información. Las inundaciones y los deslizamientos de tierra han dejado áreas aisladas y dificultan tanto las comunicaciones como las operaciones de rescate. Por esta razón, las cifras de desaparecidos podrían aumentar o disminuir conforme se obtengan nuevos datos y se logre localizar a más personas.
China también señaló que está manteniendo comunicación con las embajadas de diferentes países para informar sobre la situación de sus ciudadanos que podrían encontrarse entre los desaparecidos. El Gobierno chino aseguró que brindará atención a las víctimas sin importar su nacionalidad y expresó sus condolencias al Gobierno y al pueblo de Nepal por la tragedia.
Ante la magnitud del desastre, China activó un plan nacional de emergencia de nivel II, destinado a reforzar la respuesta frente a situaciones graves. Como parte de esta operación, un primer grupo de 141 rescatistas llegó a la localidad de Gyirong, una zona cercana a la frontera. Los especialistas viajaron acompañados de un helicóptero Mi-171, que será utilizado para apoyar las labores de búsqueda, evacuación y salvamento.
En las operaciones participan diferentes organismos, entre ellos los servicios de emergencia, el Ejército, ingenieros, especialistas en telecomunicaciones y organizaciones humanitarias. Su principal objetivo es encontrar a las personas desaparecidas, rescatar a quienes permanecen atrapados o aislados y proporcionar ayuda a las comunidades que resultaron afectadas por las inundaciones y los deslizamientos.
La respuesta también cuenta con la participación directa del Gobierno chino. El primer ministro Li Qiang se desplazó hasta la zona afectada para supervisar personalmente las operaciones y conocer la situación de los damnificados y de los equipos de rescate. Su visita se realiza siguiendo las instrucciones del presidente Xi Jinping, quien ordenó reforzar la respuesta ante la emergencia.
La zona fronteriza entre Nepal y el Tíbet ha sido una de las más afectadas por el fenómeno. La combinación de la crecida del río, las inundaciones y los posteriores deslizamientos de tierra provocó graves daños y dejó a numerosas personas sin comunicación o sin posibilidad de abandonar las áreas afectadas.
China, además, manifestó su disposición a ayudar a Nepal en función de las necesidades que planteen las autoridades de ese país. Esto significa que Pekín podría proporcionar apoyo adicional, equipos de rescate, recursos y asistencia humanitaria si Nepal lo solicita.
En conclusión, el desastre ha provocado una emergencia humanitaria de gran escala, con al menos 289 fallecidos en Nepal, tres muertos confirmados en territorio chino y 558 personas desaparecidas en China, entre ellas 260 extranjeros. Las operaciones de rescate continúan mientras las autoridades de ambos países intentan localizar a los desaparecidos, atender a los sobrevivientes y evaluar los daños ocasionados por las inundaciones, avalanchas y deslizamientos. Las cifras todavía podrían cambiar debido a que las labores de identificación y búsqueda siguen en desarrollo.




