El Tiburón llega al Clausura con la corona más reciente del fútbol colombiano y la misión histórica del tricampeonato
Junior de Barranquilla es el campeón vigente del fútbol colombiano y llegó a ese título de la manera más contundente posible: goleando 3-0 a Atlético Nacional en la final del primer semestre de 2026 en el Romelio Martínez, una victoria que ratificó al Tiburón como el equipo más dominante del fútbol colombiano en los últimos dos años. Ese resultado cerró el bicampeonato consecutivo que ningún equipo había logrado en la era moderna del fútbol colombiano, con Alfredo Arias como el arquitecto de un proyecto ganador que combina experiencia, disciplina táctica y la capacidad de rendir en los momentos decisivos cuando la presión es máxima. La corona más reciente llegó apenas seis semanas antes del inicio del Clausura, lo que significa que Junior arranca el segundo semestre con el sabor del triunfo todavía fresco en el paladar.
Lo que hace especialmente poderosa la posición de Junior en este segundo semestre es la continuidad del plantel: a diferencia de otros campeones que pierden figuras claves después de ganar un título, el Tiburón conservó casi toda la base campeona con apenas dos incorporaciones puntuales en Francisco Fydriszewski y Pablo Ortiz. Esa estabilidad es el mayor activo de un proyecto que lleva dos años construyendo automatismos y confianza colectiva que no se improvisan. La derrota ante Tolima en la primera fecha fue un tropiezo con ausencias importantes pero no cambia la realidad fundamental: Junior es el equipo a batir en el fútbol colombiano y tiene todos los ingredientes para conseguir el tricampeonato histórico que nadie ha logrado antes en la era moderna del fútbol profesional colombiano.




