JULIO ERASO: EL PADRE DEL TEATRO EN PASTO

En 1986, Julio Eraso, entonces un joven estudiante de octavo grado en el Liceo Integrado de Bachillerato de la Universidad de Nariño, encontró su vocación en el teatro gracias a una convocatoria del profesor Eduardo «Mote» Gutiérrez. Esta iniciativa buscaba revivir el emblemático grupo de teatro La Chispa. De los 100 estudiantes interesados, Eraso fue uno de los 12 seleccionados, marcando el inicio de su ilustre carrera en las artes escénicas.

Eraso debutó en la obra «El buen ladrón», interpretando al rey Joaquín, y desde entonces su pasión por el teatro no hizo más que crecer. En 1987, participó en el montaje de «Rumipamba, epopeya fantástica del Valle de Atriz», dirigido por el joven maestro Juan Carlos Moyano Ortiz. Esta obra, que reunió a diversas agrupaciones teatrales de Pasto, rompió con el teatro costumbrista de la época, introduciendo un estilo más moderno y relacional con el público.

La participación de Eraso y su grupo en el Festival Internacional de Manizales en 1987 marcó la primera vez que un colectivo teatral de Nariño participaba en este prestigioso evento. Este logro fue un hito para el teatro pastuso, ampliando su reconocimiento y validando su evolución hacia propuestas más contemporáneas.

Tras graduarse en 1990, Eraso fundó en 1991 el grupo de teatro El Muro, que dirigió durante 15 años, y comenzó su carrera como docente en el Liceo de la Universidad de Nariño. Su compromiso con la formación de jóvenes talentos ha sido inquebrantable, extendiendo su influencia a la Universidad Mariana, donde fundó el Teatro Unicornio en 1996, y posteriormente, en 2008, fundó el Teatro La Guagua.

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Eraso ha dirigido el movimiento teatral de la Universidad de Nariño, hoy celebra 38 años,  de promover un teatro que aborda la realidad social desde una perspectiva crítica y transformadora. Su enfoque en el teatro épico y político busca no solo entretener, sino también educar y fomentar una visión crítica de la sociedad.

Además de su labor como director y formador, Eraso ha sido un activo participante en los consejos municipales, departamentales y nacionales de teatro y cultura, abogando por el desarrollo de políticas que apoyen las artes escénicas.

Hoy, Julio Eraso es reconocido como una figura clave en el teatro de Pasto, cuyo legado continúa inspirando a nuevas generaciones de actores y directores. Su trabajo ha demostrado que el teatro es una herramienta poderosa para la transformación social y cultural, y su influencia perdurará en el tiempo, asegurando un futuro prometedor para las artes escénicas en Nariño.