Bogotá, Colombia – El expresidente de la Nueva EPS, José Fernando Cardona Uribe, fue formalmente llevado a juicio por la Fiscalía General de la Nación tras ser acusado de participar en un supuesto esquema de manipulación de los estados financieros de la entidad promotora de salud, con el fin de presentar una posición económica falsa ante organismos reguladores y evitar una intervención de la Superintendencia Nacional de Salud.
La acusación oficial fue radicada este 6 de febrero de 2026 por la Dirección Especializada contra la Corrupción de la Fiscalía, que también incluyó a tres exdirectivos de la EPS:
- Juan Carlos Isaza Correa, exvicepresidente Administrativo y Financiero;
- Édgar Pedraza Castellanos, exgerente de Contabilidad;
- Fabián Antonio Peralta Núñez, exgerente de Cuentas Médicas.
El presunto esquema de manipulación contable
Según el ente acusador, durante el período entre 2019 y 2022, los cuatro directivos habrían participado en una maniobra para alterar y ocultar información financiera crítica de la Nueva EPS, la entidad con mayor número de afiliados de Colombia con más de 11 millones de usuarios.
La Fiscalía identificó que alrededor de 3,4 millones de facturas relacionadas con deudas con distintas instituciones prestadoras de salud (IPS) no habrían sido procesadas ni incluidas en los estados financieros, lo que habría permitido presentar cifras contables que no reflejaban la verdadera situación económica de la organización.
Con base en estos datos, los exdirectivos habrían reportado utilidades ficticias por aproximadamente 70.563 millones de pesos, en un intento por dar una imagen de solvencia y estabilidad financiera, a pesar de que la entidad acumulaba pérdidas año tras año, según la Fiscalía.
¿Por qué es relevante esta acusación?
La Nueva EPS es una de las aseguradoras más grandes de Colombia y juega un papel central en el sistema de salud, por lo que las repercusiones del proceso judicial tienen impacto en múltiples frentes:
- Regulatorio: La información financiera presentada por las EPS es clave para determinar la capacidad de atención y la vigencia de su habilitación ante la Superintendencia de Salud.
- Fiscal: El ocultamiento de deudas e irregularidades contables puede haber servido para evitar que la Supersalud ordenara una intervención mucho antes, lo que habría cambiado el curso de la gestión de la entidad.
- Sanitario: La crisis financiera de la EPS ha estado bajo escrutinio público, junto con quejas de pacientes sobre desabastecimiento de medicamentos y dificultades operativas que persisten en la entidad, ahora intervenida por las autoridades para salvaguardar la prestación de servicios.
Cargos penales y proceso
Los exdirectivos, incluido Cardona Uribe, enfrentarán un juicio oral por varios posibles delitos, entre los que se incluyen:
- Falsedad en documento privado,
- Fraude procesal,
- Omisión de control de recursos de la salud.
Adicionalmente, la Fiscalía formuló acusación por peculado por apropiación en contra de Cardona Uribe, señalándolo de haber permitido que recursos destinados al sistema de salud fueran manejados de forma irregular.
La audiencia preparatoria está programada para 23 de febrero de 2026, cuando el juez evaluará las pruebas y las posibles responsabilidades de los acusados.
Contexto y repercusiones
La investigación no solo refleja una posible manipulación contable, sino también ha alimentado el debate público sobre la gestión y la transparencia en las grandes EPS del país, especialmente en el marco de la crisis del sistema de salud y las intervenciones oficiales.
El proceso judicial en contra de los exdirectivos de Nueva EPS profundiza la atención sobre cómo las entidades de salud manejan los recursos públicos y la responsabilidad de sus líderes frente a la ley y ante la ciudadanía, que demanda mayor transparencia y garantía en la atención.

