El Real Madrid tiene una agenda de renovaciones tan importante como la de fichajes este verano, y el objetivo es claro: blindar a los tres pilares del proyecto Mourinho antes de que sus contratos entren en zona de riesgo. Bellingham, Mbappé y Valverde tienen contratos vigentes hasta 2029 y el club quiere ampliarlos cuanto antes para evitar la situación incómoda que se vive actualmente con Vinicius, cuya renovación lleva meses bloqueada y genera incertidumbre a dos años del vencimiento de su vínculo. El caso del brasileño es el más delicado: pide igualar el salario de Mbappé en el cómputo total con una prima de fichaje incluida, y el Madrid le ofrece un techo de 15 millones netos por temporada. Las dos partes se citaron el 27 de julio para negociar y definir si hay renovación o traspaso.
Las renovaciones de Bellingham y Valverde avanzan con más fluidez. El inglés recibirá una subida salarial significativa dado que con solo 26 años cuando venza su actual contrato en 2029 tiene toda la razón para pedir más años y más dinero a un club que lo considera intocable. Valverde por su parte ya fue comunicado que será el primer capitán del equipo, lo que prácticamente garantiza su continuidad, y el Madrid lo ve como un jugador intocable en el proyecto de Mourinho. La situación más sorprendente es la de Mbappé, cuya renovación avanza pese a llevar apenas dos temporadas en el club, una señal clara de que el francés quiere quedarse largo tiempo en el Bernabéu después de un Mundial donde fue el mejor jugador del equipo con goles decisivos hasta las semifinales ante España.




