POR: CARLOS ALVAREZ
El presidente sorprende a algunos colombianos con sus decisiones que claramente implican un cambio en la tradicional ruta que han seguido los mandatarios de los dos partidos tradicionales. Esta vez, nos vamos a referir al camino hacia la Paz Total y particularmente a un hecho que nos hace pensar lo diferente que será una época que empieza con el gobierno de izquierda.
Eso ha tenido varias repercusiones, pero particularmente en la opinión pública al ver las mentiras que se dijeron en la campaña contra el presidente actual. Una de ellas es que iba a acabar con la propiedad privada y puso a temblar como a los niños cuando se les hablaba (hoy ya no opera porque son súper desarrollados), cuando se les hablaba de los espantos de la noche para que se tomaran la sopa. Pero resultó que no fue así sino exactamente al revés: Nombró al presidente de Fedegán, la federación de ganaderos, como negociador en la mesa de Caracas con el Eln, una persona ultra antagónica a la izquierda del Pacto Histórico junto con su esposa la senadora Cabal, cabeza de la oposición e integrante del Centro Democrático.
El Presidente no solo demostró su versatilidad y comprensión de la política de manera social, sino que provocó el desconcierto y división en la oposición, una desbandada en el Centro Democrático.
Por otro lado, hay que reconocer la inteligencia e hidalguía del dirigente gremial Lafaurie al aceptar patrióticamente el encargo para coadyuvar en la paz para Colombia frente a una guerrilla que ha causado daño al gremio ganadero.
Se siente verdaderamente que la política está cambiando y que despierta esperanza en toda América Latina con los países que siguen la ruta del cambio, entre ellos el gigante Brasil que eligió a Lula hace apenas dos semanas. Nos seguiremos refiriendo a estos acontecimientos extraordinarios la próxima semana.

