David Ortega, exalcalde/ foto: archivo particular
Un total de 110 estudiantes del Colegio Simón Bolívar, sede San Fernando en Duitama, deberán ser trasladados a la sede principal de la institución educativa a partir del próximo 6 de julio, debido a fallas en la infraestructura del plantel. La decisión, según la Administración Municipal, responde a una orden judicial y a la necesidad de garantizar la seguridad de los alumnos.

La alcaldesa de Duitama, Rocío Bernal, explicó que la situación tiene antecedentes desde administraciones anteriores. De acuerdo con la mandataria, en 2023, durante el gobierno del exalcalde David Ortega, se realizó una escritura que dejó el predio en manos del municipio, con la condición de que no se hicieran intervenciones parciales, sino una reconstrucción total.
Bernal indicó que los estudios técnicos contratados en ese periodo habrían estimado una inversión cercana a los 12.000 millones de pesos para una nueva infraestructura, lo que, según la actual administración, resulta financieramente inviable debido al bajo número de estudiantes que alberga la sede.
La mandataria agregó que en 2025 el Ministerio de Educación reiteró la necesidad de priorizar la infraestructura educativa y optimizar los recursos disponibles. Sin embargo, en enero de 2026 una acción popular fue admitida para la protección de los derechos de los estudiantes, y posteriormente un juez ordenó el traslado de la comunidad educativa como medida de protección.
La Alcaldía aseguró que el proceso de traslado se ha socializado con padres de familia y que no tendrá costos adicionales para las familias. Además, se garantizará el servicio de transporte escolar desde la sede San Fernando hasta la sede principal, así como la continuidad del Programa de Alimentación Escolar (PAE).
También se anunció que los docentes serán reubicados para asegurar la continuidad académica. No obstante, la decisión ha generado inquietud entre algunos sectores de la comunidad educativa, que cuestionan la falta de soluciones intermedias frente al deterioro de la infraestructura y el futuro del predio, el cual volverá a ser administrado por la Junta de Acción Comunal.



