Juan Daniel Oviedo, actual fórmula vicepresidencial de Paloma Valencia, volvió a ser protagonista del debate público, pero esta vez no solo por sus posturas políticas, sino por revelar aspectos íntimos de su vida personal. En una reciente entrevista, el exdirector del DANE habló abiertamente sobre cómo la campaña ha afectado su relación sentimental, admitiendo que atraviesa “momentos difíciles”.
Una relación de más de una década bajo presión
Oviedo mantiene desde hace más de 12 años una relación con Sebastián Reyes, un líder cultural vinculado a procesos sociales con población trans. Durante años, su vínculo se había mantenido en relativo bajo perfil, pero la exposición mediática derivada de la campaña política cambió ese escenario.
El candidato explicó que el escrutinio público, las críticas y la intensidad del proceso electoral han impactado directamente su vida privada. “Son momentos difíciles”, reconoció, al referirse a las tensiones que han surgido en su relación a raíz del contexto político.
A pesar de ello, destacó que su relación se basa en la confianza, el respeto y la complicidad, elementos que han sido clave para sostenerse en medio de la presión.
La campaña: entre críticas y exposición
Desde que aceptó ser fórmula vicepresidencial de Valencia, Oviedo pasó —según sus propias palabras— de ser una “sorpresa” en la contienda a convertirse en blanco de críticas desde distintos sectores políticos.
El economista ha recibido cuestionamientos tanto de la izquierda como de la derecha y el centro, lo que ha intensificado el nivel de exposición pública no solo sobre su perfil político, sino también sobre su vida personal.
Este contexto ha llevado a que su relación sentimental también sea objeto de interés mediático, algo que no era habitual en su trayectoria. La presión, explicó, no es únicamente política, sino también social, especialmente por su visibilidad como figura pública dentro de la comunidad LGBTIQ+.
Diferencias políticas dentro de la relación
Uno de los aspectos que más llamó la atención es que Oviedo reconoció que existen diferencias ideológicas con su pareja. Incluso, en tono distendido, señaló que su novio podría ser calificado como “mamerto”, reflejando que no comparten plenamente las mismas posturas políticas.
Sin embargo, el candidato insistió en que esas diferencias enriquecen la relación y no representan un obstáculo. “Pensamos distinto; eso hace chévere la conversación”, afirmó.
También dejó claro que no da por sentado el voto de su pareja: “El voto es secreto. Uno no mete la política en las cobijas”, dijo, subrayando la autonomía dentro de su relación.
Más allá de lo personal: el desafío político
El caso de Oviedo refleja una realidad común en figuras públicas: el costo personal de la política. La campaña no solo implica debates ideológicos y confrontaciones públicas, sino también sacrificios en la esfera privada.
De hecho, no es la primera vez que se evidencian tensiones personales en su entorno. Su familia también ha atravesado momentos complejos debido a decisiones relacionadas con su carrera política, lo que muestra el impacto integral de su aspiración electoral.
Aun así, Oviedo insiste en que su proyecto político responde a una convicción profunda y que está dispuesto a asumir las consecuencias personales que esto implica.
Contexto clave
- Oviedo es una figura relevante en la política colombiana actual tras su paso por el DANE y su candidatura.
- Su alianza con Paloma Valencia ha generado polémica y críticas en varios sectores.
- Su visibilidad también ha puesto en el centro del debate temas como diversidad, representación y vida privada en la política.



