Este trágico suceso ha generado gran conmoción en la comunidad local y ha puesto en el foco la seguridad de los procedimientos estéticos en la región. La joven, que se encontraba en buen estado de salud previo a la intervención, falleció después de someterse a una liposucción en un centro estético de San Rafael. Investigaciones preliminares sugieren que podrían existir irregularidades en el manejo del procedimiento.

Además, se ha dado a conocer que más de 20 mujeres han acudido a este mismo centro en los últimos meses para someterse a procedimientos estéticos, lo que ha incrementado la preocupación sobre la calidad de los servicios y la capacitación de los profesionales responsables. Las autoridades han iniciado una investigación para determinar las causas exactas de la muerte y evaluar si se cumplió con todas las normas de seguridad y licencias necesarias para llevar a cabo este tipo de cirugías.

El caso ha reabierto el debate sobre la regulación de los procedimientos estéticos no solo en San Rafael, sino en toda la región, y ha generado un llamado a la prudencia y a la revisión de las prácticas de los centros de estética.

