Joropo al Parque: el festival que lleva el alma llanera al corazón de Bogotá
Bogotá se convirtió en la gran vitrina del joropo con el nacimiento de Joropo al Parque, un evento que reúne música, baile y tradición llanera en un escenario gratuito para miles de asistentes. El festival nació en la capital colombiana y rápidamente se consolidó como uno de los encuentros culturales más importantes dedicados a la identidad de los Llanos Orientales.
¿Dónde nació y quién tuvo la iniciativa?
El festival nació en Bogotá y tuvo su primera edición en 2022. La iniciativa fue impulsada por el Instituto Distrital de las Artes (Idartes) con el respaldo de la Alcaldía Mayor de Bogotá y la Secretaría Distrital de Cultura.
El objetivo fue reconocer la fuerte presencia de la cultura llanera en la ciudad y abrir un espacio permanente para la difusión del joropo, la música recia, el contrapunteo y las expresiones tradicionales de la Orinoquía.
¿Quiénes son los invitados?
Cada edición reúne artistas distritales, nacionales e internacionales. Participan agrupaciones de departamentos como Meta, Casanare, Arauca y Vichada, además de invitados provenientes de Venezuela.
En la programación reciente destacan figuras como Reynaldo Armas, Armando Martínez, Lizeth Vega, Cheo Hurtado y Víctor Julio Rojas, junto a bailarines, copleros y arpistas de ambos países.

El escenario principal del festival es la Plaza de Bolívar, en pleno centro histórico de la capital. Allí se realizan los conciertos gratuitos y las principales muestras artísticas.
Para 2026, la programación oficial está prevista para los 11 y 12 de julio, fechas en las que Bogotá volverá a convertirse en el epicentro de la cultura llanera.
El propósito del festival
Joropo al Parque busca preservar, promover y difundir el patrimonio cultural llanero. El evento fortalece la identidad de la Orinoquía, impulsa la circulación de artistas emergentes y consolidados, y acerca a las nuevas generaciones a las tradiciones del joropo.
Además, el festival fomenta el intercambio cultural entre Colombia y Venezuela, dinamiza el turismo cultural y convierte a Bogotá en un punto de encuentro para quienes disfrutan del arpa, el cuatro, las maracas y el zapateo.
Gracias a esta iniciativa, el joropo dejó de ser una expresión regional para proyectarse como un símbolo cultural de alcance nacional e internacional.


