La designación de Jersson González como técnico del Deportivo Pasto ocasionó todo tipo de reacciones, la mayoría de inconformismo.
Personalmente esperaba a un entrenador de otro perfil, como por ejemplo Hubert Bodhert o Harold Rivera, quienes ya han trajinado por el balompié de la máxima categoría.
Sin embargo, que haya sido uno de los citados técnicos o cualquier otro de la preferencia del periodismo o de la afición, no garantizaba el éxito. En ese sentido, la llegada de González no significa que fracasará sólo porque no tiene experiencia o no es del gusto de muchos.
Con Jersson hay que dejar la ventana abierta y no descartarlo de plano. Tenemos ejemplos recientes de técnicos exitosos sin que cuenten con mayor recorrido: Alejandro Restrepo, Lucas González, David González y Alexis Márquez.
La determinación ya está tomada y ojalá el presidente Oscar Casabón no se haya equivocado. Espero que ayer durante la presentación se haya socializado los motivos de la escogencia del técnico y cuáles son los proyectos a corto y largo plazo.
La invitación es para que dejemos trabajar a Jersson González, esperando que le vaya bien, ya que de eso depende la estabilidad del club.
Respecto a la integración del plantel para el próximo año, yo quisiera que se queden varios jugadores, para de esta manera no arrancar de ceros. Ojalá permanecieran los hombres de la parte posterior como Israel Alba, Jesús Quintero, Jesús Figueroa, Jerson Malagón, Yilson Rosales y Cristian Mafla. Diego Martínez es prenda de garantía. Obviamente deben llegar hombres que les peleen los puestos a los laterales.
Para la mitad de la cancha que bueno fuera que permanezca Didier Pino, mientras que Juan Pablo Otálvaro o Michel Ramos no sería malo que sigan. Yo me la sigo jugando con Daniel Moreno, Edwar López y Darwin López, con quienes uno ya sabe a que atenerse.
Esperemos que se tomen las mejores determinaciones para que a Jersson González le vaya muy bien con nuestro Deportivo Pasto.

