James Rodríguez volvió a demostrar que la camiseta de la selección Colombia sigue teniendo un significado especial para él. Después del triunfo 3-1 frente a Uzbekistán en el debut del Mundial 2026, el capitán del equipo nacional habló con emoción sobre su presente, el compromiso con el grupo y la responsabilidad de liderar una nueva aventura mundialista.
El estreno mundialista no fue sencillo para Colombia. Como suele ocurrir en el primer partido de una Copa del Mundo, los nervios, la presión y la expectativa estuvieron presentes desde el inicio. Sin embargo, el conjunto dirigido por la selección cafetera logró imponerse con autoridad y sumó tres puntos importantes en sus aspiraciones dentro del torneo.
James Rodríguez fue titular y disputó 72 minutos, aportando experiencia y liderazgo en una noche marcada por los sentimientos. El mediocampista reconoció que jugar un Mundial siempre representa un desafío diferente, pero destacó la actitud del equipo y la importancia de comenzar con una victoria.
“Siempre el primer partido de un Mundial es duro. Hay muchos sentimientos, mucha emoción, pero creo que hicimos un buen partido”, expresó el capitán colombiano tras el encuentro en la zona mixta.
A sus 34 años, James enfrenta posiblemente una de sus últimas oportunidades en una Copa del Mundo, pero su mentalidad refleja la misma ilusión de sus primeros años con la selección. Lejos de asumir este torneo como una despedida, el ’10’ aseguró que disfruta cada momento y busca aportar desde su experiencia para fortalecer al grupo.
“Yo lo estoy viviendo como el primer día. Estoy feliz, quiero ayudar, que todos se sientan cómodos en el equipo y para mí es un orgullo estar acá”, afirmó el referente colombiano.
Su salida del campo permitió el ingreso de Jaminton Campaz, quien terminó marcando el tercer gol de Colombia y cerró una jornada positiva para el equipo nacional. Más allá de los minutos disputados, James volvió a cumplir un papel clave como líder dentro y fuera de la cancha.
El triunfo ante Uzbekistán representa un inicio alentador para Colombia, que busca superar actuaciones anteriores y consolidarse como protagonista en el Mundial de 2026. Con un capitán que mantiene intacta la motivación y un grupo que combina experiencia y juventud, la selección afronta el reto con la ilusión de llegar lejos.



