James Rodríguez es nuevo jugador del Al-Rayyan de Catar, y aunque las críticas han llegado de muchas partes del mundo, es un hecho y no hay vuelta atrás. El colombiano fue presentado en el estadio Ahmed Bin Ali, uno de los que acogerá el Mundial 2022.
El colombiano firmó por toda la temporada del fútbol qatarí, la cual se extenderá hasta mediados del 2022, con un salario alto, superior al millón de dólares mensual, según la prensa inglesa, motivo que dificultó su transferencia a otro club europeo.
El colombiano no estaba en los planes de Rafa Benítez en Everton, por lo que buscó su salida. Sonó para Milan, Porto e Istanbul Basaksehir, pero ninguna de estas posibilidades se concretó. Sin embargo, el mercado de fichajes en Qatar permanecía abierto y se conoció en los últimos días el viaje del mediocampista a ese país para cerrar el acuerdo con el equipo dirigido por un ex campeón del mundo como el francés Laurent Blanc.
El volante llega a enriquecer futbolísticamente a la Liga de Qatar, sede de la próxima Copa del Mundo a finales de 2022, buscando la continuidad que al parecer no iba tener en Everton para ser tenido en cuenta por Reinaldo Rueda en la Selección Colombia. El fútbol catarí suma una nueva estrella y esto se ve reflejado en los números.
Motivación
Como era de esperar, una de las primeras preguntas que le hicieron a James tuvo que ver con su motivación de ir a jugar a Catar. El ‘10’ reveló que pasó malos momentos y agradeció la oportunidad que le dio Al Rayyan para volver a jugar tras pasar 4 meses sin actividad competitiva. Sin embargo, dejó claro que uno de sus objetivos es volver a la Selección Colombia para jugar el Mundial que se jugará en ese mismo país en 2022.
“Estoy feliz, espero hacer cosas buenas; es duro para mí, estamos haciendo un esfuerzo grande todos. No vine para estar tranquilo, vine a ganar cosas, soy un ganador. Quiero jugar un buen fútbol y van a ver un buen fútbol, es lo que quiero dar”, afirmó el colombiano.

