James Gunn enfrenta la crisis más dura de su mandato y Hollywood ya pone en duda su futuro en DC
El fracaso de Supergirl no solo sacudió las finanzas de Warner Bros. sino que abrió una conversación incómoda sobre el futuro del propio James Gunn al frente de DC Studios. Una fuente anónima de alto perfil en Hollywood fue brutal con sus palabras: “Siempre habrá una DC, pero no creo que Gunn sobreviva si las cosas siguen así”. El contexto lo complica todo: Warner Bros. Discovery atraviesa una reestructuración tras su adquisición por Paramount, lo que significa que cada fracaso en taquilla tiene consecuencias inmediatas sobre las decisiones ejecutivas. Gunn estuvo profundamente involucrado en la producción de Supergirl, aprobó el polémico cambio en el final y eligió personalmente la canción de la batalla final, que fue una de las decisiones más criticadas por el público.
Peter Safran salió a dar la cara con un comunicado que reconoció abiertamente que la película no cumplió las expectativas, algo inusual en Hollywood, pero que también dejó claro que el plan de 10 años de DC Studios no cambia. La próxima prueba de fuego llegará el 11 de septiembre con Clayface, una película de terror que busca sorprender al público con un tono completamente diferente. Sin embargo, las voces más críticas de la industria ya señalan que el DCU lleva dos películas y solo un éxito moderado, y que anunciar un universo compartido sin haber construido la base de fans necesaria fue un error estratégico de fondo. Gunn tiene en Man of Tomorrow de 2027 su última gran oportunidad de demostrar que el proyecto sigue vivo.



