La divulgación de nuevos documentos desclasificados en Estados Unidos relacionados con el caso del financiero Jeffrey Epstein volvió a generar repercusiones políticas en Colombia. A raíz de estas revelaciones, el senador y aspirante presidencial Iván Cepeda, del Pacto Histórico, anunció que presentará una denuncia penal contra el expresidente Andrés Pastrana Arango.
Cepeda informó que llevará el caso ante la Fiscalía General de la Nación, solicitando que se evalúe si las menciones al exmandatario colombiano en los documentos divulgados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos pueden derivar en eventuales responsabilidades penales conforme a la legislación colombiana. En los archivos también aparece mencionada Ghislaine Maxwell, quien fue condenada en EE. UU. por delitos relacionados con tráfico sexual de menores y asociación con Epstein.
El pronunciamiento del candidato presidencial se produjo tras la publicación de nuevos expedientes judiciales que han tenido amplio impacto en medios internacionales y en el debate político nacional, debido a las referencias directas al nombre de Pastrana. Según Cepeda, estos documentos incluyen intercambios de correos electrónicos, menciones a reuniones y comunicaciones que, a su juicio, deben ser examinadas de manera rigurosa por las autoridades judiciales.
Iván Cepeda sostuvo que su decisión no busca establecer culpabilidades anticipadas, sino garantizar que las instituciones del Estado investiguen y aclaren los hechos, y determinen si existen méritos jurídicos suficientes para abrir una investigación formal. Indicó que los archivos desclasificados contienen múltiples referencias a Andrés Pastrana, especialmente en comunicaciones sostenidas con Ghislaine Maxwell durante el periodo comprendido entre 2003 y 2004, es decir, después de su mandato presidencial.
Uno de los aspectos más sensibles revelados en los documentos corresponde a un correo electrónico atribuido a Ghislaine Maxwell, en el que la mujer afirma tener una fotografía con “el presidente de Colombia” y asegura que este habría organizado “toda la fiesta”, en aparente alusión a una visita al país. En ese mensaje, Maxwell describe un vuelo en helicóptero durante el cual, según su relato, habría observado a “terroristas corriendo” y se le habría permitido apuntarles.
El correo también menciona maniobras extremas realizadas en el helicóptero sobre el Amazonas, así como la entrega de regalos simbólicos, entre ellos un casco personalizado y dos balas reales, que Maxwell describe como recuerdos del viaje. Estas afirmaciones han sido interpretadas por algunos analistas como una posible referencia a un presunto “turismo de guerra”, concepto que ha generado fuerte controversia por su gravedad.
Cepeda considera que este tipo de relatos, independientemente de su veracidad, deben ser verificados por la Fiscalía, dado el contexto internacional del caso Epstein y la naturaleza de los delitos por los cuales Maxwell fue condenada. Por ello, insistió en que corresponde a las autoridades judiciales colombianas determinar si existe algún tipo de conducta punible o si las menciones carecen de sustento legal.
En suma, el anuncio de la denuncia reabre un debate político y jurídico de alto impacto, en el que se cruzan revelaciones internacionales, figuras del poder y la exigencia de esclarecer hechos que podrían afectar la credibilidad institucional y la responsabilidad de antiguos altos funcionarios del Estado colombiano.



