El candidato presidencial Iván Cepeda, en entrevista con el programa El Calentao Informativo de Señal Colombia, abordó varios temas centrales de cara a las elecciones del próximo 31 de mayo, entre ellos las tensiones en su campaña, el sistema electoral, la lucha contra la corrupción, la política de paz y sus propuestas para llegar a la Casa de Nariño.
Denuncias por campañas de odio y judicialización
Cepeda aseguró que su campaña ha estado “accidentada”, no solo por su exclusión en la consulta interpartidista, sino también por lo que calificó como campañas de odio, calumnias y ataques políticos dirigidos tanto en su contra como contra el presidente Gustavo Petro.
El candidato afirmó que estas acusaciones han trascendido el debate mediático y en redes sociales, y que incluso familiares del expresidente Álvaro Uribe Vélez habrían intentado promover acciones judiciales en su contra en Estados Unidos. Según Cepeda, este tipo de estrategias mezclan odio, mentira y “política-espectáculo”, y advirtió que la desinformación en la política puede terminar generando hechos de violencia.
También señaló que ha invitado a los demás aspirantes a realizar un debate de fondo sobre los grandes problemas del país, pero aseguró que no ha sido posible concretarlo en medio del ambiente de confrontación.
Preocupaciones sobre el sistema electoral
El candidato manifestó inquietudes sobre el funcionamiento del sistema electoral colombiano, especialmente en lo relacionado con el conteo de votos, el manejo del software electoral, el despliegue logístico y los escrutinios. Según indicó, en cada proceso electoral se evidencian riesgos, vacíos y posibles irregularidades que deben ser corregidos para garantizar transparencia.
Propuestas programáticas y continuidad del gobierno actual
En materia de propuestas, Cepeda expresó que defenderá los logros del actual Gobierno y que buscará profundizar y actualizar políticas como la reforma laboral, la reforma pensional y la lucha contra la pobreza y la desigualdad. Sostuvo que mejorar las condiciones de vida de la población no solo es una política social, sino también un motor para el crecimiento económico.
Planteó que su eventual gobierno tendría como objetivo “hacer irreversibles” los avances logrados y llenar los vacíos existentes, enfrentando nuevos retos sociales y económicos.
Revolución ética y lucha contra la corrupción
Uno de los ejes centrales de su propuesta es lo que denominó una “revolución ética”, basada en la defensa de la vida y el combate frontal contra la corrupción. Afirmó que la corrupción en Colombia se ha convertido en un sistema criminal enquistado en el Estado.
Propuso la creación de un sistema nacional de lucha contra la corrupción que opere de manera territorializada, revisando institución por institución y departamento por departamento. Además, destacó la importancia de la austeridad en el ejercicio del poder como ejemplo desde el Estado para evitar prácticas corruptas.
Víctimas, reforma agraria y economía campesina
Cepeda resaltó el papel de las víctimas del conflicto armado —en su mayoría campesinas— y reiteró su compromiso con la reforma agraria y la restitución de tierras. Sin embargo, subrayó que no basta con entregar tierra: es necesario fortalecer la economía campesina mediante inversión en agua potable, vías terciarias, energía eléctrica —preferiblemente limpia— y acceso a mercados.
Según explicó, la reforma agraria debe ir acompañada de políticas integrales que permitan convertir al campo en un verdadero motor productivo del país.
Política de paz y seguridad
En cuanto a la política de paz, fue enfático en defender el diálogo como herramienta fundamental para reducir la violencia. Rechazó que se criminalice la búsqueda de acuerdos y sostuvo que en un país con décadas de conflicto no puede abandonarse una estrategia de negociación.
Al mismo tiempo, planteó que la seguridad debe ir de la mano del desarrollo territorial. Propuso fortalecer las condiciones salariales y prestacionales de las Fuerzas Militares y de Policía, reforzar la formación en derechos humanos y mantener presencia institucional en las regiones. También señaló la necesidad de revisar el manejo de regalías en los departamentos y combatir redes de corrupción y clanes políticos que afectan la inversión pública.
En conjunto, la entrevista dejó ver una campaña centrada en la defensa de la política de paz, la reforma agraria, la lucha contra la corrupción y la continuidad —con ajustes— de las principales líneas del actual gobierno, en medio de un ambiente político marcado por la polarización y las tensiones electorales.




