Las fuerzas armadas de Israel continuaron realizando ataques militares en distintas zonas de la Franja de Gaza, a pesar de que se mantiene formalmente un acuerdo de alto el fuego vigente desde octubre de 2025. Los bombardeos y operaciones terrestres se registraron principalmente en el sur y el este del enclave palestino, de acuerdo con reportes difundidos por el medio libanés Al Mayadeen.
Según esta información, en el este de la ciudad de Khan Yunis, en el sur de Gaza, las fuerzas israelíes mantienen una operación activa de demolición de edificios residenciales. Estas acciones han afectado viviendas y estructuras civiles, profundizando el deterioro de la infraestructura urbana en una zona que ya ha sido severamente golpeada por meses de ofensiva militar.
En la ciudad de Gaza, el reporte señala que vehículos militares israelíes abrieron fuego en el sector oriental de varios barrios densamente poblados, entre ellos Tuffah, Shuja’iyya y Zeitoun. Estas zonas han sido escenario recurrente de enfrentamientos y ataques desde el inicio del conflicto, y en esta ocasión volvieron a ser blanco de operaciones militares, generando nuevos daños materiales y riesgo para la población civil.
De manera simultánea, buques de guerra israelíes realizaron disparos desde el mar contra la ciudad de Gaza, ampliando el radio de los ataques y combinando acciones terrestres, aéreas y navales. Este tipo de ofensiva múltiple ha sido señalada por distintas fuentes como una de las tácticas que incrementa el impacto humanitario sobre la población civil, al reducir los márgenes de seguridad y escape dentro del enclave.
De acuerdo con Al Mayadeen, estas acciones constituyen una violación directa del acuerdo de alto el fuego que entró en vigor en octubre de 2025, el cual tenía como objetivo frenar las hostilidades y permitir la entrada de ayuda humanitaria, así como aliviar la situación de emergencia que vive la población palestina tras más de dos años de conflicto continuo.
Las autoridades sanitarias palestinas informaron que, desde la entrada en vigor de la tregua, al menos 591 personas han muerto como consecuencia de ataques y operaciones militares en Gaza. Estas cifras ponen en entredicho la efectividad real del alto el fuego y reflejan la persistencia de un escenario de violencia constante, incluso en períodos que oficialmente deberían estar marcados por la desescalada.
Según datos del Ministerio de Salud de Gaza, el número total de víctimas mortales desde el inicio del conflicto, en octubre de 2023, asciende a 72.045 personas. Esta cifra evidencia la magnitud de la crisis humanitaria que atraviesa la Franja, donde miles de familias han perdido a sus seres queridos y grandes extensiones urbanas han quedado reducidas a escombros.
En este contexto, la continuación de los ataques y la demolición de edificios refuerzan las denuncias sobre el incumplimiento de los acuerdos de cese al fuego y mantienen a la población de Gaza en una situación de extrema vulnerabilidad. Mientras tanto, los llamados internacionales a respetar la tregua y proteger a los civiles se enfrentan a una realidad marcada por la persistencia de las operaciones militares y el agravamiento del drama humanitario en el enclave palestino.




