La reciente asamblea de accionistas de ISA, empresa clave en la transmisión de energía en América Latina y filial de Ecopetrol, concluyó con la elección de una nueva junta directiva. Sin embargo, el proceso estuvo lejos de ser un trámite rutinario.
Uno de los datos más relevantes fue el 27% de abstención en la votación, un indicador que refleja el nivel de inconformidad o cautela de una parte significativa de los inversionistas frente a la conformación del órgano directivo. Este tipo de abstención es poco común en compañías de este tamaño y suele interpretarse como una señal de alerta sobre el gobierno corporativo.
La junta directiva, elegida por la asamblea, tiene la responsabilidad de orientar la estrategia empresarial, supervisar la gestión y garantizar el cumplimiento de estándares de transparencia y sostenibilidad.
Ricardo Roa, en el centro de la controversia
El nombre de Ricardo Roa, actual presidente de Ecopetrol, volvió a generar polémica durante el proceso. Roa, quien también hace parte de la junta de ISA por designación del accionista mayoritario, ha sido objeto de múltiples cuestionamientos en los últimos meses.
Entre las críticas más recurrentes se encuentran:
- Señalamientos sobre su idoneidad y solvencia moral por parte de accionistas minoritarios.
- Cuestionamientos derivados de su rol como gerente de la campaña presidencial de Gustavo Petro en 2022, que ha dado lugar a investigaciones y debates públicos.
- Dudas sobre su perfil técnico y experiencia en áreas clave del sector energético y financiero.
Incluso, durante asambleas anteriores, algunos accionistas solicitaron formalmente su salida de la junta, argumentando que su presencia podría ir en contra de los principios de buen gobierno corporativo exigidos por la compañía.
El peso de Ecopetrol y el control accionarial
ISA es controlada mayoritariamente por Ecopetrol, lo que significa que las decisiones estratégicas, incluida la conformación de la junta, están fuertemente influenciadas por esta empresa estatal.
Esto ha generado tensiones entre:
- Accionistas mayoritarios (Ecopetrol / Estado), que respaldan las decisiones actuales.
- Accionistas minoritarios, que han manifestado preocupación por posibles riesgos reputacionales y de gobernanza.
El caso de Roa no es aislado: su continuidad en cargos directivos ha sido respaldada en otros escenarios bajo el principio de presunción de inocencia, a pesar de las investigaciones en curso y las alertas sobre riesgos reputacionales.
Señales para el mercado y la gobernanza corporativa
El nivel de abstención registrado en la votación es interpretado por analistas como una señal de:
- Desconfianza parcial en la composición de la junta
- Preocupaciones sobre la independencia de sus miembros
- Riesgos reputacionales que podrían afectar la percepción de inversionistas
En empresas listadas en bolsa, como ISA, estos factores son especialmente sensibles, ya que pueden impactar el valor de la acción, la confianza del mercado y la relación con inversionistas institucionales.
Un contexto de tensiones internas
La elección de la junta directiva se suma a un contexto más amplio de tensiones dentro del sector energético colombiano, donde las decisiones corporativas están cada vez más atravesadas por debates políticos, regulatorios y reputacionales.
ISA, como actor estratégico en infraestructura eléctrica en la región, enfrenta el desafío de mantener la confianza de sus inversionistas mientras navega un entorno de alta exposición pública.

