IRRESPETAN SEMÁFOROS      

Dirigentes comunitarios del barrio El Pilar, sur de la ciudad de Pasto no saben que hacer con el permanente irrespeto a los semáforos, por parte de los conductores de motos. En sus denuncias a PEDRO BOMBO, los angustiados líderes cívicos explicaron que el irrespeto a las normas de tránsito ha provocado en la zona numerosos accidentes vehiculares que por fortuna solo han terminado en golpes de latas. A la vez indican que el riesgo para los peatones es frecuente en la calle 12B con carrera quinta y por eso necesitan la permanente presencia de las autoridades competentes con el ánimo de poner orden y castigar a los infractores.

MONUMENTAL TRANCÓN

Al borde de perder la cabeza estuvo un desesperado padre de familia, ante los monumentales trancones vehiculares que a las horas pico se generan en una céntrica calle del centro de la ciudad de Pasto. De acuerdo con lo expresado a PEDRO BOMBO, el angustiado progenitor quien pasadas las 1:30 de la tarde iba a bordo de su vehículo particular rumbo a su sitio de trabajo, cuenta que en salir de la interminable congestión vehicular tardó más de 20 minutos. Además, argumentó que ese problema que parece nunca terminar se presenta con frecuencia en el trayecto de la calle 17 con carreras 22 a 19.

DEPORTISTAS EBRIOS

Una madre de familia que ayer caminaba por un escenario deportivo cercano a los Dos Puentes asegura que quedó boquiabierta al observar la cantidad de jóvenes que luciendo uniformes de sus equipos preferidos de fútbol se encontraban en alto estado de alicoramiento. En sus quejas expresadas a PEDRO BOMBO le reveló que lo peor del caso es que el grupo de muchachos cuyas edades oscilaban entre los 20 y 27 años de edad protagonizaron bochornosos espectáculos callejeros que llamaron la atención de conductores y peatones. Frente a esos grotescos hechos indica que las nuevas generaciones no le deben dar rienda suelta al trago.     

APESTOSO RÍO

Cuando PEDRO BOMBO recorría la avenida Chile de la ciudad de Pasto, una habitante del sector le contó lo aburridos que se encuentran los residentes de esta zona ante los pestilentes olores que diariamente emana el río Pasto. Según lo manifestado, nadie se puede parar en la puerta de sus viviendas y mucho menos abrir las ventanas debido a los nauseabundos olores que predominan en el sector. Subraya que cada vez calienta el sol, los desagradables aromas se intensifican, obligando a los vecinos a usar tapabocas. Para reducir los efectos de la contaminación, piden a las autoridades ambientales tomar las debidas acciones.  

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