Luis Gustavo Moreno realizó serios señalamientos sobre presuntas irregularidades
relacionadas con el fallido proyecto de la refinería Llanopetrol, en el departamento del Meta, un
proceso que durante años generó expectativa pero que finalmente no se concretó. Según su
versión, el caso no solo estaría ligado a escándalos nacionales como el de Odebrecht, sino que
también habría implicado un entramado documental orientado a responsabilizar a terceros.
Afirmación
Moreno afirmó que en el proyecto de Llanopetrol se habrían falsificado documentos clave, entre
ellos el proyecto de elaboración de la refinería, al que presuntamente se le asignó una fecha
anterior a la aprobación oficial del Plan de Desarrollo Departamental. De acuerdo con la
denuncia, el documento aparece fechado el 11 de mayo de 2012, pese a que el Plan de
Desarrollo fue aprobado por la Asamblea Departamental del Meta el 23 de mayo de ese mismo
año, iniciando su ejecución en junio, lo que haría inviable su registro previo en el Banco de
Programas y Proyectos de Inversión.
Además de la inconsistencia en las fechas, Moreno aseguró que las firmas que aparecen en
varios documentos no corresponderían a las originales. Entre los soportes cuestionados se
encontrarían certificaciones del Banco de Programas y Proyectos y solicitudes oficiales en las
que, presuntamente, se replicaron firmas falsas de funcionarios como Ricardo Rodríguez y Luz
Estela Casas Franco, lo que configuraría un presunto montaje documental para responsabilizar
a exdirectivos del proyecto, entre ellos el entonces gobernador Alan Jara.
Intereses políticos
El denunciante también señaló que, posteriormente, habrían existido intereses políticos y
administrativos para frenar definitivamente la implementación de la refinería en el Meta. Indicó
que durante el inicio del gobierno departamental en 2016, la Junta Directiva de Llanopetrol
decidió reestructurar el proyecto, reduciendo su alcance de una refinería de 40 mil barriles
diarios a una mini refinería de apenas 10 mil barriles, pese a que ya existían estudios, diseños
y licencia ambiental para iniciar su construcción y operación.
Según Moreno, incluso la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) habría
advertido que el proyecto debía haber entrado en fase preoperativa. Sin embargo, mediante un
oficio fechado el 14 de diciembre de 2016, se habría decidido prescindir del socio internacional
RNGS Curaçao Trade Card, renunciando a una inversión cercana a los 19 millones de dólares.
Finalmente, Moreno cuestionó otros documentos que, según su denuncia, también contendrían
información falsa, entre ellos uno en el que se atribuyen gastos por más de 9 mil millones de
pesos en honorarios y consultorías, con membretes y firmas que no corresponderían a la época
ni a los responsables reales. El denunciante sostuvo que estos hechos harían parte de lo que
calificó como presuntos “falsos positivos judiciales”, por lo que pidió que las autoridades
competentes investiguen a fondo lo ocurrido con el proyecto Llanopetrol.




