Irak se despide del Mundial 2026 con una última oportunidad de escribir algo bonito en Toronto
Los Leones de Mesopotamia llegan al cierre del Grupo I con la eliminación ya consumada matemáticamente, pero con la misión de llevarse al menos un punto que represente el primer logro histórico de Irak en una Copa del Mundo. Su regreso al torneo después de décadas de ausencia fue brutal: cayeron 4-1 ante Noruega y 3-0 ante Francia, acumulando siete goles en contra y solo uno a favor, el peor balance del grupo. Las grietas defensivas quedaron expuestas ante dos rivales de élite que no tuvieron piedad, y el delantero Aymen Hussein, su mayor esperanza ofensiva, llega con molestias físicas que lo ponen en duda para este cierre.
Sin embargo, el técnico Graham Arnold fue claro: su equipo jugará por Irak y por sus familias, con orgullo y sin importar el resultado clasificatorio. El joven extremo Ali Jasim es la carta más interesante de los asiáticos, con energía y desparpajo que puede complicar a cualquier defensa en momentos aislados. Senegal necesita goles para clasificar, lo que significa que abrirá espacios que Irak puede aprovechar en transiciones rápidas. Para los iraquíes, este partido es la oportunidad de demostrar que su vuelta al Mundial no fue un accidente y de despedirse con la cabeza en alto ante su afición que los sigue desde el otro lado del mundo.




