Carlos Santa María
¿Vieron en Colombia los asesinatos a la fuerza pública iraní y civiles ejecutados por terroristas, grupos vandálicos y sicarios extranjeros?
Nunca y de ningún modo, ya que la libertad de prensa es mínima en el país pues prácticamente todos los Medios pertenecen al sector privado elitista que en gran mayoría está controlado por el grupo Prisa de España, perteneciente al partido Popular, de ideología franquista.
Lo anterior da la respuesta a cómo se exponen las noticias y el oscurecimiento de la realidad, inventando cifras que fueron desde 200 muertos por las fuerzas de seguridad persas hasta llegar a 20.000…increíblemente sin presentar ninguna evidencia sino declaraciones de personas que “tienen temor de identificarse” (es decir, no existen), o de fuentes que son ligadas a sectores opuestos al gobierno liderado por Ali Jamenei y el presidente Masoud Pezeshkian.
Lo que si se ocultó completamente a la población en los países donde se mantiene el control casi total de la información, para generar odio y desinformación, fueron las multitudinarias manifestaciones apoyando la soberanía, el gobierno y rechazando la intervención extranjera que no ha cesado desde 1979 cuando se realizó la Revolución Islámica con el Ayatolá Jomeini.
Jamás se ha entregado a la opinión pública las terribles imágenes de grupos de vandálicos quemando mezquitas o asesinando policías cuando poseían superioridad numérica enorme y ocultos en la noche.
La pregunta que se hace toda persona normal, pensante es como se hacen afirmaciones sobre el número de personas masacradas y no se aportan las pruebas materiales de los hechos. Aún más, Donald Trump, quien dijo que daría ayuda y haría cosas fuertes si persistía la represión, ha manifestado que ello ha cesado por lo cual analizará la necesidad de intervenir con su inmenso poder militar.
Jamás hay que olvidar que la única forma de derrotar o detener los comportamientos sociópatas (criminales) es manifestar la fortaleza de la respuesta segura a la agresión ilegal y basada en la fuerza militar con una capacidad que haga dudar al atacante.




