en respuesta al refuerzo de la presencia militar estadounidense en el Golfo Pérsico. El mensaje fue transmitido por el jefe del Ejército iraní, el general Amir Hatami, quien afirmó que las tropas del país están preparadas para reaccionar de inmediato ante cualquier acción hostil.
“Las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán mantienen una alerta defensiva y militar total. Vigilamos con precisión cada movimiento del enemigo en la región y tenemos el dedo en el gatillo”, declaró Hatami, citado por medios oficiales iraníes. El alto mando militar advirtió además que cualquier “error” por parte de sus adversarios pondría en riesgo no solo su propia seguridad, sino también la estabilidad regional y la de Israel, al que Teherán se refiere como el “régimen sionista”.
Las declaraciones se producen en un contexto de fuerte tensión con Washington, que ha desplegado en Oriente Medio una poderosa flota naval encabezada por el portaaviones Abraham Lincoln y su grupo de escolta. Este movimiento coincide con las reiteradas amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de lanzar ataques si Irán se niega a negociar un nuevo acuerdo sobre su programa nuclear y si mantiene la represión contra manifestantes internos.
Defensa del programa nuclear
Hatami subrayó que el conocimiento nuclear iraní es irreversible y no puede ser destruido por la fuerza. “La ciencia y la tecnología nucleares de la República Islámica no pueden ser eliminadas, incluso si nuestros científicos y los hijos de esta nación mueren como mártires”, afirmó, en respuesta a las presiones de Washington para forzar negociaciones bajo amenaza militar.
Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, reiteró que Teherán está dispuesto a dialogar sobre su programa atómico, pero únicamente en condiciones de igualdad y sin coerción. Al mismo tiempo, dejó claro que Irán no aceptará conversaciones sobre sus capacidades defensivas ni sobre su programa de misiles. Estados Unidos, Israel y varios países occidentales sostienen que el plan nuclear iraní persigue fines militares, una acusación que Teherán rechaza de forma tajante.
Negociación o confrontación
Un día antes, durante una visita oficial a Turquía, Araqchí afirmó que su país está abierto a una salida diplomática “justa y equilibrada” con Estados Unidos. Ankara ha intentado en los últimos días mediar entre ambas partes para evitar una nueva escalada en Oriente Medio.
No obstante, el canciller iraní cuestionó las “contradicciones” de Washington y aseguró que una opción militar no sería eficaz. Recordó que los bombardeos llevados a cabo en junio pasado por Estados Unidos e Israel “no lograron su objetivo” y advirtió que un nuevo intento tendría el mismo desenlace. “Ya fueron derrotados en junio. Si lo intentan otra vez, ocurrirá lo mismo”, afirmó en Estambul junto a su homólogo turco, Hakan Fidan.




