A pocos días de su estreno en la Copa del Mundo, la Federación de Fútbol de Irán denunció que miles de entradas destinadas a sus aficionados fueron revocadas, generando una nueva polémica en torno a la participación del país asiático en el torneo.
Según el organismo iraní, los boletos que correspondían a la cuota reservada para cada selección participante dejaron de estar disponibles para ser distribuidos entre sus seguidores, lo que impediría la presencia masiva de hinchas iraníes en los partidos de la fase de grupos.
La federación calificó la situación como una medida injusta y aseguró que contradice los principios de igualdad y acceso para todas las delegaciones. Además, expresó su preocupación por las dificultades que han enfrentado tanto aficionados como integrantes de la selección en los trámites de ingreso y movilidad durante el campeonato.
El reclamo se produce en medio de un clima de tensión política que ha afectado la logística del equipo iraní antes del inicio del Mundial. Mientras tanto, la selección mantiene su preparación con la mirada puesta en su debut, a la espera de que las autoridades deportivas encuentren una solución que permita la asistencia de sus seguidores a los estadios.




