Iqbal Masih fue un niño pakistaní vendido a los 5 años para trabajar como esclavo en telares de alfombras durante más de diez horas diarias.A los 10 años se rebeló contra la explotación infantil, denunció al sistema y ayudó a liberar a miles de niños, cerrando cientos de talleres.Fue asesinado a los 12 años, pero dejó una frase que marco a todos:“Un niño debería sostener un bolígrafo, no una herramienta de trabajo.”





