Invima y el cerco a los vapeadores en Colombia: ¿Por qué su venta ilegal representa un grave riesgo para la salud?

Las autoridades sanitarias endurecen las medidas y recuerdan que la comercialización de cigarrillos electrónicos y dispositivos de vapeo sin aval rompe las normativas vigentes, poniendo en peligro a miles de consumidores, especialmente a los jóvenes.

BOGOTÁ — El debate sobre el consumo de cigarrillos electrónicos, sistemas de administración de nicotina (SEAN) y dispositivos similares (SSSN) sigue más vigente que nunca en el país. Ante la proliferación de estos productos en canales informales, redes sociales y establecimientos comerciales, las alertas se mantienen activas en torno a la ilegalidad de su comercialización y los latentes riesgos para la salud pública.

Aunque históricamente entidades como el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) han aclarado que estos artículos no cuentan con registros sanitarios como medicamentos y que su control integral se enmarca bajo las directrices del Ministerio de Salud y la Ley Antitabaco (fortalecida por la Ley 2354), la venta de numerosos dispositivos sigue operando al margen de la ley.

¿Por qué la venta de muchos vapeadores es considerada ilegal en Colombia?

Para que un producto con sustancias destinadas a ser inhaladas pueda comercializarse legalmente en el territorio nacional, debe cumplir con estrictas normativas de inspección, vigilancia y control sanitario.

  • Ausencia de permisos oficiales: La gran mayoría de vapeadores y cartuchos de esencias que se ofertan en el mercado no poseen las autorizaciones exigidas por las autoridades competentes.
  • Violación de la Ley Antivapeo: La legislación colombiana prohíbe de forma absoluta la venta de estos artículos a menores de edad, así como su comercialización en canales que no cumplen con las restricciones de publicidad, empaquetado y advertencias sanitarias.
  • Comercialización de contrabando: Gran parte de los dispositivos ingresan al país de manera irregular, evadiendo los controles aduaneros y fiscales, lo que agrava su condición de ilegalidad.

Los peligros ocultos: ¿Qué revelan los expertos sobre el vapeo?

Frente a la falsa creencia de que los vaporizadores son una alternativa «inofensiva» o un simple sustituto recreativo del cigarrillo tradicional, la evidencia científica recopilada por organizaciones de salud desmiente categóricamente dichos mitos.

  1. Aerosoles tóxicos: Al calentar los líquidos, los dispositivos liberan sustancias químicas nocivas, metales pesados (como níquel, estaño y plomo) y compuestos carcinógenos que ingresan directamente a los pulmones.
  2. Daño pulmonar y cardiovascular: El uso prolongado se ha asociado con afecciones respiratorias graves, inflamación pulmonar crónica, disminución de la capacidad respiratoria y un mayor riesgo de problemas cardíacos.
  3. Adicción temprana a la nicotina: Los diseños atractivos, sabores frutales y la facilidad de uso han propiciado una epidemia de consumo en adolescentes y jóvenes, generando una dependencia química de difícil manejo.

Sanciones y control: ¿Qué pasa a los infractores?

Con la consolidación del marco normativo actual en Colombia, las autoridades intensifican las visitas de inspección a establecimientos comerciales y plataformas de comercio electrónico.

Entidades como la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) y las secretarías de salud locales están facultadas para imponer drásticas sanciones económicas, decomisar mercancía ilegal y ordenar el cierre temporal o definitivo de aquellos locales que incumplan las prohibiciones de venta a menores y la publicidad engañosa.

El llamado de las autoridades es enfático: proteger la salud comunitaria y evitar el consumo de dispositivos sin aval sanitario es una tarea que involucra tanto la fiscalización estatal

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest