La explotación ilegal de fosforita en la vereda El Pedregal, zona rural de Sogamoso, Boyacá, pasó del ámbito ambiental al judicial, luego de que las autoridades advirtieran conductas que podrían derivar en procesos penales por delitos contra los recursos naturales. La inspección, realizada por la Secretaría del Hábitat, evidenció la apertura de una vía de acceso sin autorización, acompañada de tala indiscriminada de árboles, remoción de vegetación nativa y cortes en la ladera sin manejo técnico, acciones que ponen en riesgo el equilibrio ecológico de la zona.
Durante la verificación, se constató la presencia de maquinaria amarilla utilizada en la remoción de material, así como acumulación de restos vegetales secos, elementos que configuran un escenario propicio para la explotación ilícita de yacimiento minero. Uno de los hallazgos más preocupantes tiene que ver con la existencia de nacederos de agua en la zona intervenida. Según el informe técnico, la actividad habría alterado la escorrentía natural, lo que no solo representa un daño ambiental, sino que también incrementa la responsabilidad jurídica de quienes lideran la operación.
El informe también señala afectaciones directas a la fauna silvestre local, incluyendo especies que dependen del ecosistema para su supervivencia. Esta situación amplía el espectro de posibles infracciones contempladas en la legislación ambiental vigente y refuerza la necesidad de medidas inmediatas para evitar un daño irreversible.
Ante los hechos, la Secretaría del Hábitat solicitó la intervención inmediata de la Seccional de Carabineros de la Policía, con el fin de suspender la actividad, asegurar el área y avanzar en la recolección de pruebas que podrían ser determinantes en la investigación judicial. El caso podría ser remitido a la Fiscalía General de la Nación, la cual definirá la existencia de responsabilidades penales, mientras no se descartan sanciones económicas y administrativas para los implicados.
Las autoridades hacen un llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier actividad minera irregular y recordar que la explotación de recursos naturales sin permisos constituye un delito que puede acarrear consecuencias legales severas. Este caso evidencia la tensión entre la minería ilegal y la protección del medio ambiente, y marca un precedente en la vigilancia de los ecosistemas de Sogamoso y el departamento de Boyacá.


