La pregunta de fondo es: ¿el modelo de control de la Secretaría de Tránsito está generando un efecto positivo sobre la movilidad o, en determinados puntos y momentos, termina aumentando la congestión?
🔎 UN DATO QUE NO SE PUEDE IGNORAR
La evidencia disponible muestra que los controles pueden tener un impacto positivo en seguridad vial.
La Agencia Nacional de Seguridad Vial reportó que Pasto pasó de 68 personas fallecidas en siniestros viales en 2023 a una reducción del 35,4 % en 2024.
Esto significa que sería incorrecto afirmar que los controles de tránsito no producen resultados.
Sin embargo, reducir las muertes en las vías no necesariamente significa que la movilidad cotidiana esté funcionando bien.
Seguridad vial y fluidez del tráfico son dos objetivos diferentes.
🚦 EL PROBLEMA: CONTROLAR NO ES LO MISMO QUE DESCONGESTIONAR
Durante 2026 la Secretaría de Tránsito ha realizado operativos con comparendos e inmovilizaciones. Por ejemplo, entre el 8 y el 12 de julio se reportaron 99 comparendos y 63 inmovilizaciones dentro de las acciones de control.
Estas cifras muestran actividad institucional, pero también plantean una pregunta fundamental:
¿Se está midiendo el éxito por el número de comparendos e inmovilizaciones o por la reducción de accidentes, infracciones y tiempos de desplazamiento?
Un sistema moderno de movilidad debería medir ambas cosas.
🏪 LOS COMERCIANTES PIDEN MÁS CONTROL
Aquí aparece un elemento que contradice la idea de que los controles simplemente están “sobrecargando” la ciudad.
El 10 de septiembre de 2026, Fenalco Nariño presentó un derecho de petición a la Secretaría de Tránsito de Pasto solicitando información sobre las estrategias de control y seguridad vial. El gremio señala preocupaciones por motocicletas que circulan en contravía, tránsito por andenes y ciclorrutas, placas alteradas u ocultas, irrespeto de semáforos y pasos peatonales, conducción sin casco, exceso de velocidad y otras conductas peligrosas.
Fenalco también pidió conocer:
- Cuántos operativos se realizan.
- Cuántos comparendos se imponen.
- Cuáles son los puntos con mayor número de infracciones.
- Dónde se concentran los siniestros viales.
- Qué capacidad operativa tiene actualmente la Secretaría.
- Qué coordinación existe con la Policía.
- Qué nuevas herramientas tecnológicas podrían implementarse.
Es decir, el sector comercial no está reclamando menos controles; está reclamando controles más efectivos y mejor focalizados.
⚠️ ¿ENTONCES DÓNDE PODRÍA ESTAR EL PROBLEMA?
La discusión debería cambiar.
No se trata solamente de preguntar:
“¿Hay demasiados controles?”
La pregunta debería ser:
“¿Los controles están siendo realizados en el lugar, horario y forma adecuados?”
Un operativo instalado en una vía de alta circulación durante una hora pico puede provocar reducción temporal de carriles, acumulación de vehículos y retrasos.
Pero ese mismo operativo, ubicado estratégicamente en un punto con alta accidentalidad o alta concentración de infracciones, puede prevenir accidentes y mejorar la seguridad.
Por eso, no existe evidencia suficiente para afirmar que los controles de la Secretaría sean por sí mismos la causa del caos vehicular en Pasto.
Lo que sí existe es una discusión legítima sobre la planificación de los operativos.
🏍️ EL GRAN RETO: LAS MOTOS
Uno de los principales puntos señalados por Fenalco es el comportamiento de algunos motociclistas: circulación en contravía, invasión de andenes y ciclorrutas, exceso de velocidad, maniobras peligrosas y otras infracciones.
Esto resulta especialmente importante porque las motocicletas representan una parte considerable de las víctimas de siniestros viales.
Por eso, retirar los controles para evitar congestiones podría tener un efecto contraproducente.
La solución no sería necesariamente menos controles, sino controles más inteligentes.
📊 ¿CÓMO SABER SI EL MODELO ESTÁ FUNCIONANDO?
La Secretaría debería publicar periódicamente un tablero público con indicadores como:
1. Accidentes antes y después de cada operativo.
2. Fallecidos y lesionados por sector.
3. Número de comparendos por tipo de infracción.
4. Número de vehículos inmovilizados.
5. Tiempo promedio de desplazamiento antes, durante y después de los controles.
6. Puntos donde se repiten las infracciones.
7. Cantidad de agentes disponibles por zona y horario.
Con esos datos sería posible determinar científicamente si un operativo previene accidentes o simplemente desplaza el problema hacia otra calle.
🟢 ¿HAY UN EFECTO POSITIVO?
Sí existen señales positivas.
La reducción de fallecidos registrada en Pasto entre 2023 y 2024 demuestra que la seguridad vial puede mejorar y que las estrategias de prevención y control deben mantenerse.
Además, durante 2026 las autoridades han continuado fortaleciendo los operativos y la capacidad de regulación y control.
Pero una política pública no debería evaluarse solamente por la cantidad de operativos realizados.
El verdadero resultado es que la gente llegue segura a su destino y pueda desplazarse por la ciudad sin perder horas en congestiones innecesarias.
⚖️ CONCLUSIÓN DE LA INVESTIGACIÓN
Con la información pública disponible, no se puede concluir que el modelo de controles de la Secretaría de Tránsito esté generando el caos vehicular en Pasto.
Por el contrario, existen resultados que muestran avances en seguridad vial y, al mismo tiempo, existe una solicitud reciente de Fenalco para que se fortalezcan los controles.
El verdadero debate parece estar en otro punto:
Pasto necesita controles, pero necesita controles inteligentes.
Controles basados en datos, ubicados en puntos críticos, con mayor presencia donde realmente ocurren las infracciones y los accidentes, y con capacidad para evitar que el mismo operativo termine creando una nueva congestión.
La pregunta que ahora deberían responder las autoridades es sencilla:
¿CUÁNTOS ACCIDENTES SE HAN EVITADO GRACIAS A LOS CONTROLES Y CUÁNTO HAN AUMENTADO LOS TIEMPOS DE DESPLAZAMIENTO COMO CONSECUENCIA DE LOS OPERATIVOS?
Esa comparación permitiría determinar si el actual modelo está siendo realmente una solución para la movilidad de Pasto o simplemente una estrategia de sanción.
La ciudadanía no pide ausencia de autoridad. Pide autoridad eficiente, visible y estratégica.


