La reconstrucción del ataque contra Miguel Uribe Turbay en Bogotá ha avanzado significativamente gracias a las piezas recolectadas por la Fiscalía General de la Nación. El epicentro de esta investigación es el testimonio de Simeón Pérez Marroquín, alias ‘El Viejo’, cuyas declaraciones han permitido trazar la ruta del magnicidio desde su planeación hasta su ejecución.
Según el relato de ‘El Viejo’, la instrucción de organizar el atentado provino directamente de José Aldinever Sierra Sabogal, alias ‘Zarco Aldinever’. Las órdenes se emitían con precisión desde zonas limítrofes, aprovechando la porosidad de la frontera con Venezuela para evadir la vigilancia de las autoridades colombianas y coordinar el ataque.
Sin embargo, el presidente Gustavo Petro ha aportado un matiz fundamental a esta investigación al afirmar que Aldinever no era el «jefe máximo» en este plan. Según el mandatario, existían «otras órdenes» provenientes de una estructura superior ligada al narcotráfico, lo que sugiere que la Segunda Marquetalia actuó como un contratista criminal.
El operativo en Bogotá fue minuciosamente planeado, manteniendo una vigilancia constante sobre los movimientos del entonces senador. La logística incluyó el transporte de armas y la coordinación de varios hombres, entre ellos alias ‘Yako’ y alias ‘El Costeño’, quienes se encargaron de la parte operativa en el terreno capitalino.
Un punto crítico revelado por la investigación es el uso de menores de edad para la ejecución del disparo final en el parque de Modelia. Esta táctica, recurrente en el crimen organizado para dificultar el procesamiento judicial, fue supervisada por alias ‘Chipi’, quien reclutó al joven encargado de accionar el arma contra Uribe Turbay.
Mientras la justicia avanza, alias ‘Yako’ y otros cabecillas como Iván Márquez permanecen fuera del alcance de la ley, presuntamente bajo el amparo de territorio venezolano. Petro mencionó que Aldinever habría muerto recientemente en un enfrentamiento o trampa orquestada por el ELN, lo que complica aún más el cierre de las investigaciones.
Con la posible nueva orden de captura contra Iván Márquez, la Fiscalía busca enviar un mensaje contundente contra la impunidad en casos de violencia política. El país queda a la espera de que se identifiquen plenamente a los miembros de la supuesta «Junta del Narcotráfico» que, según el Gobierno, dio la orden final de asesinar al legislador.

