Ipiales avanza hacia una solución para la crisis de agua potable que afecta al municipio, luego de que la Asamblea Departamental de Nariño aprobara las vigencias futuras destinadas a financiar un paquete de obras para fortalecer el sistema de abastecimiento.
El proyecto contempla una inversión cercana a los $22.000 millones y será ejecutado en dos etapas. La primera, considerada prioritaria, contará con $3.500 millones para la adquisición de equipos, instalación de desarenadores y optimización de la actual bocatoma. Esta intervención tendría una duración aproximada de tres meses y se espera que sus primeros resultados se evidencien hacia finales de 2026.
La segunda fase tendrá recursos superiores a los $18.000 millones correspondientes a la vigencia 2027. El dinero será destinado a los estudios, diseños y construcción de una nueva bocatoma en el sector de Carlosama. La obra tendría un tiempo estimado de ejecución de ocho meses y sus primeros resultados podrían observarse entre septiembre y octubre de 2027.
Los recursos cuentan con respaldo institucional: los $3.500 millones iniciales disponen del respectivo Certificado de Disponibilidad Presupuestal, mientras que las vigencias futuras para 2027 ya fueron aprobadas por la Asamblea Departamental.
La Gobernación de Nariño será la encargada de adelantar los procesos de contratación y ejecución de las obras. La inversión estará articulada con el Plan Departamental de Aguas y el Plan Maestro de Acueducto de Ipiales, con el objetivo de atender las necesidades inmediatas y avanzar hacia una solución estructural para garantizar el suministro de agua a la población.


