Editorial Diario del Sur

INTOLERANCIA EN PASTO

Voceros de la Policía Metropolitana de Pasto, entregaron en las últimas horas un parte relacionado con el aumento de los casos de riñas e intolerancia en diferentes sectores de la capital nariñense.

De acuerdo con esa información la mayoría de esos episodios se registran durante los fines de semana y, también en un alto porcentaje tiene como causa principal, la ingesta de bebidas embriagantes.

La triste realidad es que, entre los viernes y domingos, numerosos barrios de la ciudad, son escenarios de toda clase de episodios de violencia, los cuales en más de una ocasión han provocado muertos y heridos, puesto que obnubilados por el alcohol los protagonistas de estas lamentables situaciones se atacan a cuchillo e inclusive con armas de fuego, en situaciones que como lo reconocen las autoridades ya se están pasando de la raya.

No se trata de ninguna exageración, puesto que ya vimos como hace algunos días, en pleno centro de Pasto, una riña masiva, avivada por el consumo de bebidas embriagantes, fue la causa para que el conductor de un vehículo arrollara a varias personas, una de las cuales se encuentra en delicado estado.

Nos enfrentamos en Pasto, a unos hechos de violencia que se han vuelto cotidianos, cuya raíz hay que buscar en el exceso en el consumo de licor, lo que ha hecho de los fines de semana, un verdadero infierno en diferentes sectores de la ciudad.

Es lamentable saber también que en un alto porcentaje las riñas callejeras son propiciadas por jóvenes, quienes bajo los efectos del licor se vuelven susceptibles, por lo que reaccionan de manera violenta ante cualquier cosa, lo que es el origen de una gran parte de las peleas que se forman en la ciudad.

Pero, aparte del licor, hay otros elementos generadores de la violencia que hoy se afronta en Pasto, como lo son el consumo de sustancias sicoactivas, lo que ha sido el detonante de violentos enfrentamientos, especialmente entre las pandillas.

«La triste realidad es que, entre los viernes y domingos, numerosos barrios de la ciudad, son escenarios de toda clase de episodios de violencia, los cuales en más de una ocasión han provocado muertos y heridos, puesto que obnubilados por el alcohol los protagonistas de estas lamentables situaciones se atacan a cuchillo e inclusive con armas de fuego«.

En este orden de ideas, igualmente nos debemos referir al fenómeno de la intolerancia, el cual comenzó a germinar a partir de la pandemia de la Covid-19 y creció y se desarrolló, durante el estallido social, y la actual emergencia que causa el bloqueo de la vía Panamericana, en el sector de Rosas, en el departamento del Cauca.

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Lo cierto es que hoy la intolerancia hace carrera en nuestro medio, puesto que ha sido otro de los grandes motivos, para la continua generación de enfrentamientos, riñas y peleas, que en estos momentos hacen invivibles varios sectores de la capital nariñense.

Para agravar aún más esta delicada problemática, tenemos que la criminal e irresponsable actitud de algunas personas de manejar en situación de embriaguez, es la causa no solo de trágicas muertes, sino también de violentas peleas, muchas de las cuales han tenido desenlaces bastante aciagos.

Por lo tanto, la intolerancia, reflejada en la gran cantidad de riñas que se suscitan en Pasto en los fines de semana, es un flagelo que todos nosotros debemos combatir, puesto que es mucho el daño que le está causando a la ciudad.

No es posible, ni se puede permitir bajo ningún punto de vista que nuestros fines de semana, sean el escenario en Pasto de verdaderas batallas campales, causantes en el peor de los casos de muertes, así como de heridos y lesionados.

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Sabemos que se trata de un tema complejo y delicado, ya que muy bien todos sabemos que las riñas callejeras se presentan de manera intempestiva.  Sin embargo, lo que se podría tratar de controlar un poco, por parte de nuestras autoridades, es el excesivo consumo de licor, especialmente entre los jóvenes, lo que es una de las causas directas de los enfrentamientos de fin de semana, que hoy nos preocupan a todos.