Una red comunitaria conecta hogares rurales en zona indígena del sur de Nariño y abre oportunidades educativas, económicas y sociales para familias que vivían aisladas.
Durante años, en la vereda Tasmag la comunicación era limitada y las oportunidades digitales parecían lejanas. Esta comunidad está ubicada en zona rural del municipio de Cumbal, al sur del departamento de Nariño, cerca de la frontera con Ecuador, en territorio del pueblo indígena Los Pastos. Hoy la realidad cambió gracias al proyecto “Frailejones: Conexión de Vida”, que llevó internet a decenas de familias por primera vez.
La iniciativa fue posible por el trabajo conjunto de la comunidad con el apoyo del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Colnodo y la Unión Europea. En esta primera etapa se instalaron 23 nodos que benefician a cerca de 70 personas, muchas de ellas en lugares donde ni siquiera existe señal móvil.
Más que tecnología, el proyecto representa oportunidades reales: estudiantes que pueden aprender sin desplazarse, familias que realizan trámites, productores que promocionan su trabajo y jóvenes que acceden a educación virtual.
La llegada del internet no solo conecta dispositivos; conecta sueños y demuestra que la tecnología también puede ser una herramienta de equidad para las comunidades rurales.




