Royer David Ramos enfrenta graves señalamientos por presuntamente agredir y amenazar de muerte a su expareja sentimental, luego de que ella decidiera terminar la relación. La mujer denunció que, tras la ruptura ocurrida ayer en la tarde, el hombre reaccionó con hostigamientos constantes y comportamientos intimidatorios. Según su testimonio, Ramos no aceptó la decisión y comenzó a perseguirla y a lanzarle amenazas directas contra su vida. La víctima aseguró que teme por su integridad y responsabiliza al señalado de cualquier hecho que pueda ocurrirle.
Amenazas directas
De acuerdo con la denuncia pública, Ramos regresó a la vivienda de la mujer para confrontarla y advertirle que la mataría, bajo el argumento de que ella se encontraba con otra persona. La afectada vive sola y explicó que, aunque él permaneció allí de manera temporal, nunca tuvo llaves ni autorización para ingresar libremente. En una ocasión, un vecino permitió su entrada; sin embargo, posteriormente el hombre habría forzado la puerta para intentar acceder nuevamente. Ante esta situación, la mujer pidió ayuda a la Policía para evitar una agresión mayor.
Violencia previa
La denunciante recordó que no se trata del primer episodio violento. El pasado 31 de diciembre, en el sector de Venite Pardo, Ramos presuntamente la golpeó durante una discusión. Desde entonces, según relató, él inventa situaciones para desacreditarla y justificar su acoso, incluyendo acusaciones infundadas sobre su vida privada. La mujer reconoció que en el pasado toleró ciertos comportamientos, pero hoy insiste en que solo busca protección y garantías para vivir sin miedo. Además, indicó que el señalado trabaja en Subazar, en el área de seguridad.
Medidas urgentes
Actualmente, la víctima inició acciones legales y solicitó una caución para reforzar su seguridad. También alertó a las autoridades sobre la presencia constante del hombre en sectores como San Mateo y León 13. La Policía adelanta seguimiento al caso mientras la mujer espera medidas de protección efectivas. El acusado, según la denuncia, la ha agredido físicamente en repetidas ocasiones. El caso reabre el debate sobre la necesidad de actuar con rapidez ante señales claras de violencia de género.




