La ANI priorizará el tramo entre las calles 191 y 245. El proyecto busca transformar la movilidad en la salida norte de Bogotá.
La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), en conjunto con la interventoría AFA y la concesión Ruta Bogotá Norte, ha suscrito oficialmente el Acta de Inicio para las obras de ampliación de la Autopista Norte, integradas en el proyecto Accesos Norte Fase II. Esta megaobra, que tendrá una longitud total de 17,96 kilómetros, promete ser la solución definitiva al embotellamiento crónico que afecta la conexión entre la capital y los municipios de la Sabana Norte.
Tramos priorizados y enfoque inicial
En esta primera etapa, las intervenciones se concentrarán en las Unidades Funcionales 1 a 5, abarcando el sector comprendido entre las calles 191 y 245.
Sin embargo, el inicio de obras en zonas de alta sensibilidad ambiental, como los humedales Torca y Guaymaral, está sujeto a condiciones estrictas. Según Roberto Uparela, vicepresidente Ejecutivo de la ANI, el concesionario debe cumplir rigurosamente con las obligaciones establecidas por la ANLA en la Licencia Ambiental antes de mover la primera piedra en estas áreas protegidas.
¿Qué obras se realizarán en la Autopista Norte?
La transformación del corredor vial entre las calles 191 y 245 incluirá infraestructura moderna para diversos tipos de transporte:
- Carriles Mixtos: Construcción de dos nuevos carriles por sentido.
- TransMilenio: Carril exclusivo entre las calles 191 y 235, incluyendo carriles de adelantamiento en las nuevas estaciones proyectadas.
- Movilidad Sostenible: Construcción de andenes y ciclorrutas en ambos costados de la vía.
- Retornos y Conectividad: * Nuevos retornos a desnivel en las calles 235 y 242.
- Estudios y diseños para la futura intersección de la calle 201.
- Mejoramiento y mantenimiento de los carriles ya existentes.
El reto ambiental: Humedales Torca y Guaymaral
El proyecto Accesos Norte Fase II no solo es un reto de ingeniería, sino también ecológico. La licencia ambiental otorgada por la ANLA funciona como un requisito habilitante. Esto significa que el desarrollo de la infraestructura vial debe garantizar la conectividad hídrica y biológica de los humedales, evitando impactos negativos en el ecosistema del norte de la ciudad.
«El desarrollo de las obras estará sujeto al cumplimiento progresivo de las condiciones definidas en la Licencia Ambiental». — Roberto Uparela, ANI.
Impacto regional: Bogotá y Cundinamarca
Con una inversión que busca optimizar uno de los corredores más importantes del país, el proyecto tiene como objetivos principales:
- Descongestionar la principal puerta de entrada y salida por el norte de Bogotá.
- Reducir los tiempos de viaje para habitantes de Chía, Cajicá, Briceño y Sopó.
- Mejorar la logística de transporte de carga que ingresa a la capital.


