Inicia construcción de puente peatonal en Usaquén tras cinco años de retrasos

La Alcaldía de Bogotá anunció el inicio oficial de la construcción del esperado puente peatonal en la intersección de la carrera Novena con calle 112, en la localidad de Usaquén, una obra que llevaba más de cinco años en espera debido a retrasos contractuales y dificultades administrativas.

El proyecto, que será ejecutado por el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), tiene como objetivo mejorar la seguridad vial en uno de los corredores más transitados del norte de Bogotá. La intersección ha sido catalogada como punto crítico por el alto flujo vehicular y peatonal, especialmente en horas pico, cuando residentes, estudiantes y trabajadores deben cruzar una vía de tráfico constante.

Según información entregada por el IDU, las obras comenzaron con actividades preliminares como cerramientos, adecuación del espacio público, traslado de redes y excavaciones para la cimentación de la estructura. Se estima que el puente contará con rampas de acceso incluyentes, iluminación LED y elementos de seguridad que permitan un tránsito seguro tanto en el día como en la noche.

El proyecto había enfrentado múltiples obstáculos desde su adjudicación inicial, incluyendo incumplimientos del contratista anterior y ajustes técnicos que obligaron a replantear el cronograma. Estos retrasos generaron inconformidad entre los habitantes de barrios cercanos como Santa Paula y Molinos Norte, quienes durante años solicitaron una solución que redujera el riesgo de accidentes en la zona.

Líderes comunitarios celebraron el inicio de la obra, aunque insistieron en la necesidad de que esta vez se cumplan los tiempos establecidos. “Es una obra necesaria. Aquí cruzan adultos mayores, estudiantes y familias completas. Esperamos que no vuelva a quedarse a mitad de camino”, expresó un residente del sector.

De acuerdo con las autoridades distritales, el puente peatonal no solo busca reducir la accidentalidad, sino también promover la movilidad sostenible y priorizar al peatón dentro del modelo de ciudad. La infraestructura permitirá un cruce elevado que evitará la interacción directa entre peatones y vehículos, disminuyendo el riesgo de siniestros viales.

El IDU señaló que se implementará un plan de manejo de tránsito durante la ejecución de la obra para minimizar el impacto en la movilidad del sector. Además, se garantizará señalización adecuada y acompañamiento técnico permanente para cumplir con los estándares de calidad y seguridad.

Con el arranque de esta construcción, la administración distrital busca recuperar la confianza ciudadana en los proyectos de infraestructura que permanecieron estancados por años. Si se cumplen los plazos previstos, el nuevo puente peatonal en Usaquén se convertirá en una solución clave para mejorar la seguridad y la conectividad en esta zona estratégica del norte de Bogotá.

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