Inglaterra se despide del Mundial 2026 con el corazón roto y los 60 años de espera se extienden
Los Tres Leones regresan a casa eliminados en semifinales tras una de las derrotas más crueles que ha sufrido el fútbol inglés en su historia moderna. Durante 30 minutos tuvieron la final en las manos con el 1-0 de Anthony Gordon, y en siete minutos de pesadilla lo perdieron todo ante una Argentina que nunca deja de creer. Kane terminó el torneo con seis goles sin poder marcar en la semifinal, Bellingham se fue con el alma rota pese a haber sido uno de los mejores jugadores del torneo, y Declan Rice, Saka y el resto del vestuario salieron del Mercedes-Benz Stadium en silencio, incapaces de explicar cómo algo tan cercano se convirtió en nada tan rápidamente.
La eliminación extiende una espera que ya pesa demasiado: 60 años sin ganar un Mundial, 60 años desde aquella tarde de 1966 en Wembley con Bobby Moore levantando la copa. Esta generación con Bellingham liderando el mediocampo y Kane como capitán era la más capacitada en décadas para romper ese maleficio, y no pudo. Tuchel continuará al mando con el contrato vigente hasta 2028 y la Eurocopa en casa como próximo gran objetivo, pero las preguntas sobre por qué Inglaterra siempre llega cerca y nunca termina de cruzar la línea seguirán resonando en cada pub, en cada programa deportivo y en cada conversación futbolística del país durante los próximos años.



